Manuel Añón, en el centro. EFE

Gol de Añón: vende por 100 millones uno de sus negocios más ruinosos

El empresario Manuel Añón vende al grupo Gerdau su siderúrgica en Brasil, que acumuló 12 millones de pérdidas en dos años

El empresario gallego Manuel Añón sabe que los negocios tienen resultados dispares. Especialmente afectado por la operación acordeón que el FROB ejecutó sobre la antigua Novagalicia Banco y por la cual vio como se esfumaba su inversión de 25 millones de euros, el propietario de Hierros Añón también tiene en su currículum grandes hitos financieros, como haber vendido su planta siderúrgica de A Laracha a la catalana Celsa dentro de un lote por el que pagó la nada desdeñable cifra de 415 millones de euros. Esta semana, de nuevo, en un momento comprometido para la industria siderúrgica, ha cerrado la venta de su planta brasileña al gigante Gerdau por casi 100 millones de euros. La operación parece un éxito, teniendo en cuenta que, según la información remitida al Registro Mercantil por parte de la sociedad holding Hierros Añón, la denominada Siderúrgica Latino-Americana cerró 2018 con unas pérdidas que se elevan sobre los 2,7 millones. El año antes, en 2017, el resultado también fue negativo, en este caso de 8,9 millones. 

Fuentes empresariales, no obstante, explican que la situación de Siderúrgica Latino-Americana --ubicada en el estado carioca de Ceará-- no es mala, si bien, los tipos de cambio impactan en su resultado. De hecho, dos fueron las empresas que este año pujaron por ella y, además, el resultado de explotación de la siderúrgica es positivo desde hace varios ejercicios. En concreto, de 536.000 euros en 2017 y de 3,3 millones de euros el pasado año. Fue en 2018, además, cuando la participación de Añón en la siderúrgica se elevó hasta algo más del 94%, manteniendo el 6% el Estado de Ceará. El valor en libros de la participación ascendía a casi 79 millones de euros, después de una última ampliación de capital por valor de 34 millones de euros.

Las sociedades extranjeras, las menos rentables

Con estos mimbres, y en medio de una situación complicada a nivel mundial para el sector siderúrgico marcado por el precio de la energía y la caída del acero, la decisión del grupo Añón fue la de desinvertir. Aunque el acuerdo de compra ya ha sido anunciado por Gerdau --que cotiza en el mercado de valores Latibex-- aún resta la aprobación del Consejo Administrativo de Defensa Económica de Brasil. Cuando culmine, Manuel Añón de habrá deshecho, por unos 100 millones de euros, de una de sus sociedades menos rentable.

Lo cierto es que, en la actualidad, los negocios menos rentables del empresario de A Laracha parecen ser los situados lejos del territorio español. De entre las principales sociedades participadas por Hierros Añón, solo una registra más pérdidas que la siderúrgica brasileña: se trata de la francesa Sas Laminoir del Landes. Dedicada a la comercializaciñon de materiales siderúrgicos acabó 2018 con unas pérdidas de 5,5 millones de euros (1,5 millones en 2017). En este caso, la participación del empresario gallego ronda el 60%.

Gallega de Mallas y Comercial de Laminados

Por el contrario, la cartera española resulta mucho más saludable. Entre las participadas de Añón destaca Comercial de Laminados Ibérica. La compañía fue adquirida al grupo alemán Kloeckner en 2017. El grupo gallego inyectó 32 millones a través de un crédito a la empresa para dotar de liquidez a todas las filiales y los resultados y la facturación comenzaron a crecer. El pasado 2018 su resultado fue de 3,5 millones de euros (2,5 millones un año antes). Cortichapa Ibérica acabó el año con un beneficio de 1,3 millones, Hierros del Turia ganó un millón y Perfiles Aragón 1,5 millones, a pesar de las pérdidas de 300.000 euros de un año antes

En Galicia también destacan las cifras de Obras Guacal, situada en Carballo y dedicada al sector inmobiliario. Con una participación indirecta del 49%, cerró el ejercicio con 2,7 millones de beneficio, frente a las pérdidas de 2,9 millones acuñadas un año antes. Otra de sus sociedades históricas, Gallega de Mallas, actualmente también ubicada en Carballo, mantuvo sus números, al ganar 845.000 euros el pasado, frente a los 1,1 millones de ganancia de 2017. El resultado de explotación se elevó hasta 1,1 millones de euros.

Un artículo de C. Díaz Pardo

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