Gigantes y fondos internacionales pujan por el sector de las alarmas

En medio de una pandemia global, el apetito inversor no ha decaído por esta división de la seguridad

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En un momento en el que el coronavirus no ha dejado un sector sin golpear, los sistemas de alarmas en el hogar capean el temporal. Los datos reflejan un buen estado de salud, tras conocer las inversiones estratégicas de gigantes tecnológicos y de telecomunicaciones en las empresas tradicionales de esta división de la seguridad.

Una muestra ha sido el interés de Google por ADT, la empresa de seguridad más grande del mundo. Este gigante cotizado recibió la atención del gran buscador el pasado mes de agosto. La operación se consumó con una inversión de 450 millones de dólares a cambio de una participación del 6,6%.

El acuerdo, cerrado el pasado 17 de septiembre, se traducirá en que los técnicos de ADT venderán e instalarán los dispositivos domésticos inteligentes Nest de Google. Algunos de estos dispositivos, dirigidos a hogares y pequeñas empresas, son cámaras y pantallas inteligentes.

A la empresa dirigida por Sundar Pichai no le han faltado razones para apostar por la compañía. De acuerdo a sus resultados de enero a junio de este año, en los que todas las empresas acusaron la crisis del covid, ADT incrementó sus ventas globales en un 4% e ingresó 1.331 millones de dólares. El aumento, según trasladó la empresa a la CNMV estadounidense (SEC), se debió principalmente a un mayor volumen de ingresos de equipos de seguridad vendidos directamente a clientes residenciales.

La empresa de seguridad más grande del mundo ha aumentado su negocio en plena pandemia del coronavirus

Pero Google no ha sido el único transatlántico interesado en estas empresas. Hace dos años, Amazon, otra de las grandes compañías tecnológicas mundiales, desembolsó 1.000 millones por Ring, una firma de timbres conectados para controlar la puerta de casa. Su compra seguía los pasos iniciados apenas unos meses antes, cuando se hizo también con la startup Blink, también de seguridad y con solo unos años de vida. 

Un sector que resiste

Los datos reportados por ADT a mitad de ejercicio son el reflejo de que 2020 está siendo un año con buenas perspectivas económicas para el sector de las alarmas. Fuentes de Securitas Direct refuerzan esta tesis cuando explican que uno de los motivos es que «las compañías con modelo de suscripción han podido resistir mejor a la paralización de la actividad comercial que sufrimos durante el primer semestre del año, y que se ha ralentizado durante este segundo».

El sector alarmas no deja de crecer pese al coronavirus.

La demanda, explican desde la empresa de seguridad a Economía Digital, ha sido constante a lo largo de todo el año, por lo que incluso en ese periodo de parón comercial se produjo «el efecto de balsa», es decir, se acumuló el interés de los usuarios por contratar los servicios de seguridad, que se hizo efectivo en cuanto se retomó la actividad comercial.

El sector de las alarmas conectadas al hogar es «un segmento poco maduro y penetrado», sobre todo en comparación con otros mercados más maduros. «Hablamos de un 8% de penetración en España frente a un 20% de países nórdicos sobre mercado potencial», añaden.

Para José González Osma, director de la unidad de negocio residencial de Johnson Controls, una empresa de seguridad norteamericana, otro de los motivos está en el fenómeno de la okupación, sobre el que “ahora mismo hay casi más miedo que al robo”, según declaró en una entrevista.

Los fondos de inversión también entran en la puja: de EQT a KKR

Además de socios estratégicos e industriales, los socios financieros, caracterizados por tomar posiciones únicamente para sacar rentabilidad del negocio, también han aflorado. Sonado fue el caso del gran fondo de inversión Kohlberg Kravis Roberts & Co, conocido por sus siglas KKR. Este fondo estadounidense compró el 30% de las acciones de Sector Alarm, una empresa que cuenta con 530.000 clientes en seis países y cuyas perspectivas pasan únicamente por el crecimiento. 

Desde Suecia, fueron las siglas de EQT las que apuntaron a Securitas. El pasado 11 de septiembre, apenas un día después de haberse convertido en el dueño del portal inmobiliario español Idealista, entró en el accionariado de Securitas. Siguiendo la política de discreción de estos inversores internacionales, el precio de la operación no fue anunciada.

No obstante, la venta de un bloque de 10 millones de acciones que se negoció en agosto por la compañía de seguridad que cotiza en la bolsa de Estocolmo levantó las sospechas sobre el supuesto precio de la operación: 115 millones de euros (1.186 millones de coronas).

En España fue Corporación Financiera Alba quien entró en el sector de las alarmas. Lo hizo hace un año antes, en abril de 2019, momento en el que el holding de inversiones de la familia March cerró una inversión de 557 millones de euros en el accionista mayoritario de Verisure Midholding AB (Securitas Direct). La operación se articuló a través del vehículo luxemburgués Shield Luxco, propiedad de Hellman & Fridman.

Telefónica se une a Prosegur

Siguiendo con las operaciones que se han dado en España, hay que destacar la unión de fuerzas de Telefónica, primera empresa de telecomunicaciones del país, y Prosegur Alarmas. Esta alianza se cerró en 2019 tras el desembolso de 305,61 millones de euros por parte de la compañía presidida por José María Álvarez-Pallete y ha provocado un año después un crecimiento de la compañía en los últimos cuatro meses. 

Movistar Prosegur Alarmas, el nombre comercial resultante, comenzó a operar en el mes de marzo, coincidiendo con el período de mayor incidencia de la pandemia y la implantación de las medidas más restrictivas. En este contexto, la compañía, como era de esperar, no pudo operar con normalidad. 

No obstante, una vez llegado el período de nueva normalidad, la actividad comercial ha ido cogiendo mayor velocidad hasta superar, en julio, el récord absoluto con más de 11.000 instalaciones nuevas.

«Estamos hablando de un gran incremento de las ventas que se traduce en un aumento de las instalaciones acumuladas entre los meses de junio y septiembre de 34.000 altas instalaciones, lo que supone un incremento de tres veces más en comparación con el mismo período de 2019», explican desde la joint venture.

El Corte Inglés crea Sicor

En el mismo sentido, El Corte Inglés ha decidido añadir a sus áreas de negocio otra firma ligada al ámbito de la seguridad. Internamente se llama Sicor, aunque la sociedad constituida formalmente es Servicios Integrales El Corte Inglés. Será, según publicó El Confidencial, un holding que entra de lleno en sectores como el de las alarmas y la limpieza.

Una de las consecuencias será la incorporación de aproximadamente 16.000 personas que se encuentran ahora mismo subcontratadas actualmente por empresas como Eulen o Acciona.

La idea de los grandes almacenes es competir de tú a tú con otras firmas reconocidas en el mercado nacional. Sobre el plano operativo, estos servicios se llevarán a cabo en sus centros comerciales, aunque también se podrán ofrecer a terceros.


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