Gayoso y Mauro Varela, al borde de la imputación en el 'caso Pescanova'

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El fondo Cartesian también solicita al juez la misma calificación para Pego y García de Paredes, además de otros seis ex consejeros de Novacaixagalicia

Mauro Varela y Julio Fernández Gayoso | EFE

12 de noviembre de 2013 (21:50 CET)

Julio Fernández Gayoso, José Luis Pego Alonso, Francisco Javier García de Paredes, Mauro Varela, Salvador Fernández Moreda, Guillermo Alonso Jáudenes, Alfonso Paz-Andrade, Alfonso Zulueta de Haz, Gonzalo Ortiz y Pilar Cebrián. Todos ellos son antiguos directivos de Novacaixagalicia, la entidad resultante de la fusión de las antiguas cajas gallegas, y todos ellos están en el punto de mira de Cartesian, un fondo americano atrapado en Pescanova que pide al juez Ruz que sean imputados por delitos relacionados con la estafa y el abuso de información relevante. La querella también se amplía contra Novagalicia Banco, como resultado actual de la antigua caja fusionada.

Cartesian, fondo que controla el 5% de Pescanova a través de Silicon Metal Holdings, ha solicitado a la Audiencia Nacional ampliar la querella que hace un mes presentó contra la auditora BDO. El consejero delegado de la compañía, Peter M. Yu, asegura que han perdido más de 25 millones de euros debido a su inversión en la multinacional pesquera. Ahora, busca culpables.

Cartesian entiende que Novacaixagalicia les “engañó” al venderles la participación con la que entraron en el capital de Pescanova (la entidad gallega llegó a tener un 30% de la pesquera). El fondo, representado por el bufete Cremades y Calvo Sotelo, defiende que la financiera era conocedora de la situación real que atravesaba la compañía, entonces presidida por Manuel Fernández de Sousa. Sabían, en opinión del demandante, “el escaso o nulo valor que pronto tendrían las acciones de Pescanova”.

Directivos en otro juicio de la Audiencia Nacional


Por ello, pide la imputación de Novagalicia, de los directivos de la entidad que estaban en el consejo de administración de Pescanova en el momento de su entrada en el capital de la ahora concursada, y de los miembros del máximo órgano de dirección de la caja.

La querella que presenta tiene nombres de directivos ya conocidos en los ámbitos judiciales aunque, hasta ahora, no por la crisis de Pescanova. De los diez ex consejeros que Cartesian pide imputar, siete están relacionados con el caso de las prejubilaciones millonarias en Novacaixagalicia que investiga la Audiencia Nacional.

Pego y García de Paredes

José Luis Pego y Francisco Javier García de Paredes formaban parte del consejo de administración de Pescanova cuando Silicon Metals entró en el capital de la compañía pontevedresa. Ambos están siendo investigados por el juez Ismael Moreno por las indemnizaciones millonarias que percibieron al abandonar la caja tras, supuestamente, “ocultar los importes tanto al consejo de administración como al Banco de España”.

García de Paredes, ex director general adjunto ejecutivo de Novacaixagalicia cobró 5,36 millones de euros en concepto de prejubilaciones, mientras que José Luis Pego, el que fuera director general de Caixanova y NCG, percibió un total de 18,7 millones entre plan de pensiones e indemnizaciones. Anticorrupción le exige la devolución de 1,4 millones de euros.

Cuando fueron imputados, en junio del año pasado, los acompañaron otros dos ex directivos, Gregorio Gorriarán y Óscar Rodríguez Estrada, además del histórico presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, otro de los cargos de Novacaixagalicia que Cartesian quiere imputar.

Nuevas imputaciones por las prejubilaciones

En su querella, el fondo también señala a varios ex consejeros de la antigua caja que acaban de ser imputados por el juez Moreno. Se trata de Mauro Varela, que fue copresidente de Novacaixagalicia; Salvador Fernández Moreda, ex presidente de la Diputación de A Coruña; el presidente del Consello da Cultura Galega, Alfonso Zulueta de Haz, y la economista Pilar Cebrián. Todos ellos tendrán que declarar ante la Audiencia Nacional en Madrid.

En el escrito, Cartesian expone que, tras las fusión de las cajas de ahorro a finales de 2010, Novacaixagalicia se encontraba en la obligación de reducir por debajo del 30% su participación en Pescanova para no verse obligada a presentar una OPA, de acuerdo con la normativa del mercado de valores. “Novacaixagalicia buscó compradores a sabiendas de la mala situación financiera de la compañía”, resuelve.
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