Gas Natural da carpetazo a las desinversiones y ventas por la compra de Unión Fenosa

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El grupo reduce su deuda de 26.000 millones en 2008, cuando adquirió Fenosa, a 15.000

Salvador Gabarró, presidente de Gas Natural Fenosa | EFE

06 de noviembre de 2013 (04:28 CET)

Unos beneficios prácticamente planos y un gran esfuerzo para reducir una deuda que ascendía a 26.000 millones en 2008 y que se ha rebajado hasta los 15.000. Gas Natural Fenosa, que presentó este martes los resultados de los nueve primeros meses del año, ha dado carpetazo a las desinversiones y ventas derivadas de la compra hace un lustro de la compañía creada por Pedro Barrié de la Maza y con sede en A Coruña, Unión Fenosa.

La compañía considera que tiene su deuda bajo control, estructurada en plazos lo suficientemente cómodos como para pensar en nuevas apuestas inversoras de calado. Prevé invertir 5.200 millones en el periodo 2013-2015, a una media de 1.700 millones por año. En concreto, la deuda neta asciende a 15.200 millones y el grueso de la cuantía, el 77%, vence a partir de 2017.

En esa suma está lo que resta por pagar del megacrédito solicitado por la compañía para la compra de Unión Fenosa, 19.000 millones de euros concedidos por una veintena de bancos. En su momento, y con gran intensidad en los dos años siguientes a la operación, Gas Natural Fenosa realizó un importante esfuerzo de venta de activos (las participaciones en Cepsa e Indra, por ejemplo) y emisión de bonos para aligerar el peso de la hipoteca. Estas operaciones se han dado por finalizadas. En la documentación remitida a la CNMV, la compañía que preside Salvador Gabarró afirma que “no hay necesidad de vender más activos para reducir los niveles de deuda”. Y eso que, este mismo año, Gas Natural Fenosa afrontaba el pago de mil millones correspondientes a la primera parte de un crédito de 4.000 – solicitado para la adquisicón de Unión Fenosa-- que acabará de pagarse en 2015 (4.000 millones). “Todo va según los planes previstos”, informan en la compañía.

Desinversiones

Del mismo modo, la compañía también ha dado por concluido el proceso de desinversiones acometido desde la compra de Unión Fenosa y que le ha reportado casi 5.000 millones en el último lustro. Entre las ventas para afrontar el megacrédito, junto a otras impuestas por la Comisión Nacional de Competencia, estuvieron el negocio de generación en México, el 5% que poseía de Cepsa, el mismo porcentaje de Enagás o la colombiana Epsa. Los traspasos de estos activos le reportaron más de 2.000 millones.

La compañía “continuará analizando el encaje estratégico de nuestra cartera de negocio”, es decir, poniendo en el mercado los activos no estratégicos, pero no será la deuda el motivo de las operaciones.

¿Y Galicia?

Los números le encajan a Gas Natural en la pizarra, pero ¿qué sucede en el terreno de juego? De momento, la compañía ha invertido algo más de mil millones en el último lustro en Galicia, según informó el propio Gabarró en la celebración del 50 aniversario de la central hidráulica de Belesar la semana pasada. El acto sirvió también para inaugurar la minicentral Belesar II, también desplegada sobre el río Miño y compañera de la primera. La compañía invirtió 36 millones en las nuevas instalaciones.

Entre sus proyectos en tierras gallegas está Fenosa, la empresa creada en A Coruña en 2010 para gestionar los activos de energías renovables del grupo. La previsión de la compañía es que opere en 2016 con una potencia instalada de 3.000 MW, correspondiente a una inversión de 1.000 millones de euros. Por el momento, a finales de este año se habrán traspasado activos o participaciones equivalentes a 400 MW de capacidad instalada.

Pese a que la previsión se mantiene, los planes del grupo, que ha obtenido en los nueve primeros meses del año beneficios por valor de 1.120 millones de euros ( un 0,4% más), las apuestas de la compañía para los próximos años pasan por el negocio del gas y las inversiones en lationoamérica. Confía más en el mercado exterior, que sigue creciendo en facturación (5% más), mientras que el estatal, con síntomas de mejoría, sigue enfermo. A esto hay que añadir el impacto de la reforma eléctrica impulsada por Soria para combatir el déficit de tarifa que le ha costado a la compañía 50 millones de euros en el tercer trimestre del año.
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