Galicia, una potencia forestal en reconstrucción

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Los profesionales llaman a la cooperación en un sector que aúna una gran capacidad económica con problemas endémicos

Tala de madera en un bosque gallego

27 de abril de 2013 (20:12 CET)

La industria forestal aporta el 3% del PIB de Galicia, pero una gestión adecuada en toda la cadena de producción, desde la ordenación de la propiedad hasta la comercialización del producto, podría duplicar su capacidad. Este convencimiento fue el punto de partida de uno de los estudios emprendidos en el marco de Diálogos 03, un debate interdisciplinar organizado por la Asociación de Becarios de la Fundación Barrié. La celebración del diálogo, este sábado en la sede de la fundación, congregó a un amplio número de expertos y profesionales del sector, que emprendieron un análisis de las carencias y fortalezas del aprovechamiento forestal en Galicia, donde la industria de la madera y el mueble mantiene 20.000 empleos directos y 50.000 indirectos, según el último estudio de Confemadera.

A partir de la sesión de debate y los estudios presentados, la Asociación de Becarios de la Fundación Barrié, en colaboración con The Boston Consulting Group, trasladará a la Xunta de Galicia las conclusiones --la fundación recuerda que fue el presidente Alberto Núñez Feijóo quien solicitó esta investigación--.

Alguna de ellas podría hacer referencia a las palabras de Elier Ojea, presidente de Confemadera, que hizo un llamamiento para que todos los actores, administración incluida, se sienten a dialogar para buscar una mejor cooperación. O a las del economista Emilio Santos, coordinador del estudio relativo a la industria, que aseguró que las empresas están preparadas para asumir y comercializar un aumento de la producción. “Estamos fallando como sociedad si podemos aportar el doble y no lo hacemos”, espetó. A tenor de lo transmitido en Diálogos 03, la capacidad del monte gallego no es el problema, si no la forma de aprovecharlo.

El minifundio

Efectivamente, los problemas son otros, y van más allá del contexto económico. El más conocido es la estructura de la propiedad del monte gallego, concentrada en minifundios privados. El propietario gallego medio tiene dos hectáreas repartidas en ocho parcelas, y sólo un 3% participa en fórmulas de cooperación con otros propietarios. Precisamente, la propuesta surgida del grupo de trabajo de Diálogos 03 es caminar hacia una cooperación en la gestión de las parcelas, que derive en una planificación conjunta en la explotación de los terrenos para aumentar la competitividad.

Ya existen modelos en Galicia, como la Asociación de Productores de Madera de Foz o la Sociedad Agraria de Transformación Montes de Trabada --presidida por Daniel Villapol, consejero delegado de Maderas Villapol--, pero no bastan.

El papel de la Xunta

Junto al fomento de las fórmulas de cooperación, se formularon un amplio abanico de propuestas. Entre ellas, la eliminación de barreras fiscales para las sociedades de propietarios o incentivar la movilidad de terrenos forestales hacia el Banco de Terras de Galicia, un instrumento articulado por la consellería de Medio Rural para dar salida a las parcelas abandonadas.

Pero los profesionales no desean un papel intervencionista de la Xunta. Emplazan a la administración como mediadora para tejer puentes entre los distintos actores, por ejemplo, a la hora de priorizar líneas de investigación eficientes que repercutan en la competitividad del producto y de las empresas.

Las empresas

El papel de la industria forestal, tercer punto en el orden del debate, recibió más alabanzas que críticas. Emilio Santos insistió en que las empresas gallegas dedicadas al tablero, “ que está al 50% de su capacidad de producción” y a la pasta “están a la altura de las mejores del mundo” y volvió a mirar hacia la estructura de la propiedad en Galicia. “Tal y como está, no podemos hacer nada”, afirmó.

Pese a ello, marcó importantes retos de cara al futuro, como alcanzar los 115.000 empleos en el sector. “El monte gallego tiene pontencial para generar riqueza y empleo sin apenas inversión, sin contraer un gran déficit”, concluyó.

Una afirmación esperanzadora en un contexto complicado para el sector. La facturación de la industria de la madera y el mueble en Galicia descendió un 4,56% en 2012, alcanzando los 1.625 millones de euros. El informe anual de Confemadera reflejaba también que la industria de transformación gallega ha perdido 794 millones de euros en facturación y 6.800 empleos desde el año 2007.

La 'fórmula Losán'

Alfonso López Pena, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Tablero Aglomerado y director general de Losán, grupo maderero de alto calibre con instalaciones repartidas en diez países, desgranó tres puntos claves para mejorar estos datos, transversales a toda la jornada de debate.

Estos pasarían por dignificar el producto, aumentar la producción de madera y estimular su consumo. “La madera es sostenible, la podemos producir y cortar aquí. Su demanda energética es muy baja comparada con otros productos. Es necesario agilizar los trámites burocráticos y eliminar el conflicto de competencias. No puede ser que tantas administraciones tengan responsabilidades sobre el monte”, aseveró.

La teoría

Estas fueron algunas de las ideas que brotaron de Diálogos 03, en un ambiente de debate, por momentos intenso, con el objetivo de asomar la cabeza hacia el futuro. Las fórmulas para combatir el minifundio, el papel de la administración y las necesidades de las empresas asentaron el boceto de un nuevo ordenamiento del sector, pero, por ahora, sólo en la teoría.
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