Galicia lucha contra los abusos en alquileres inmobiliarios

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La nueva Lei Galega de Vivenda establece que el inquilino solo podrá pedir un mes de fianza y depositarla en el Instituto Galego de Vivenda

Pisos en venta

20 de agosto de 2012 (00:39 CET)

La falta de financiación de los bancos ha provocado que la compraventa de vivienda encadene caídas en toda España. Sin embargo, el mercado de alquiler está en alza y con él las exigencias que los propietarios reclaman a sus inquilinos. En medio de esta situación, el sector inmobiliario gallego advierte de los abusos que se cometen en los contratos 'irregulares', aquellos que no se ajustan a la normativa legal establecida.

“Somos conscientes de que hoy en día en Galicia hay un número muy considerable, que no está cuantificado, de contratos que no se registran, y que son los que originan problemas. Problemas tanto para el inquilino, como para el arrendador, que en caso de que se produzcan incidencias no puede legalmente reclamar nada”, explican desde la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias (Fegein).

Desconocimiento

De hecho, muchos de los usuarios que hoy en día buscan un alquiler, desconocen las normas que se han refrendado en la recién aprobada Lei de Vivenda de Galicia. La normativa establece que la fianza que un arrendador debe pedir a un arrendatario equivaldrá “a una mensualidad de renta en los arrendamientos de vivienda y a dos mensualidades en aquellos alquileres para uso distinto del de la vivienda”. La fianza deberá ser depositada en el Instituto Galego de Vivenda e Solo en un plazo de 30 días por el arrendador.

En los alquileres de temporada, la cuantía de la fianza será proporcional al plazo de duración del contrato, teniendo en cuenta que las dos mensualidades establecidas corresponden al contrato de un año de duración. Serán considerados contratos de temporada aquellos con duración inferior a doce meses.

Hasta ahora, la obligación de depositar la fianza en el Instituto de Vivenda ya era obligatorio, aunque en el sector son conscientes de que esa norma "era obviada por muchos arrendadores que realizaban contratos que no se ajustaban a la legalidad".

“Nadie puede pedir dos meses”

“La Ley de Vivenda ha refrendado las normas que ya estaban vigentes y además ha despejado de forma meridiana las obligaciones del arrendador. Hasta ahora era obligado dejar un mes de depósito en el IGVS, aunque esto no iba en perjuicio de que se pudieran pedir más mensualidades de alquiler. Sin embargo, ahora mismo, nadie puede exigir de forma legal dos meses de fianza”, informan inmobiliarias gallegas.

La norma no solo trata de evitar abusos a los inquilinos, sino también regular los depósitos y fomentar que las fianzas sean depositadas en el IGVS. Además, la Xunta se faculta para disponer de la bolsa de dinero que generen estas fianzas en un 70% para financiar promociones de vivienda pública.

Contrapartidas


La situación, según explican desde el sector, provoca el fin de exigencias de grandes depósitos, aunque también tiene su contrapartida. “Lo que provoca es que crezcan otro tipo de exigencias que la ley no prohíbe. Si bien solo se podrá pedir un mes de fianza, las peticiones que están creciendo mucho son las de avales bancarios y de pólizas de seguros. Estos requisitos han aumentado en un 50% en los últimos tres años”, conviene Benito Iglesias, presidente de la Fegein.

Ciudades universitarias


Las inmobiliarias y propietarios que apuestan por la legalidad en sus contratos indican que si bien los acuerdos fuera de la normativa seguirán llevándose a cabo, la presión cada vez mayor de Hacienda en estos temas menguará esta situación, que tiene sus propios 'puntos negros' en la geografía gallega.

“Las ciudades universitarias son las más afectadas por alquileres fraudulentos. El arrendador no declara en muchas ocasiones lo que percibe por el piso, en consecuencia, los alquileres son más bajos, pero exigencias como la fianza no se ajustan a la legalidad. Es común que el dueño de un piso arrende habitaciones a estudiantes y no haga un contrato legal en el que se alquile el piso”, comentan varias inmobiliarias gallegas.

Las asociaciones de consumidores indican que muchas de las consultas que reciben versan sobre las obligaciones legales que contraen a la hora de alquilar un inmueble. “Existen reclamaciones pero, sobre todo, consultas acerca de las exigencias legales. Sabemos además que, hasta ahora muchas fianzas ni siquiera se depositaban en el Instituto Galego de Vivenda e Solo”, indican desde la Unión de Consumidores de Galicia (Ucgal).
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