Galicia cambia su clasificación hotelera: hasta decorar con flores puntuará

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A partir de junio, las estrellas se concederán no sólo por cumplir una serie de requisitos mínimos para cada categoría, sino también por los puntos que obtengan tras analizar más de 300 criterios diferentes.

El hotel boutique Casa do Batán, en la provincia de Lugo

02B, 23 de mayo de 2016 (11:35 CET)

A expensas de su publicación oficial, Galicia aprueba un decreto que transforma la forma en que se van a clasificar sus establecimientos hoteleros. A partir de junio, las estrellas se concederán por cumplir una serie de requisitos mínimos, pero también por los puntos que obtenga cada extablecimiento en función de más de 300 criterios.

Velar por el medio ambiente, ofrecer Internet gratis en todas las instalaciones y cuidar a los hijos o a las mascotas de los clientes permite escalar posiciones en el ranking hotelero. Los negocios ya abiertos (hoy 2.222 con 83.866 camas) disponen de hasta julio de 2021 para adaptarse al nuevo marco legal.

Nuevas notas

Como sigue siendo, los establecimientos gallegos continuarán dividiéndose en pensiones y hoteles. Estos últimos estarán compuestos por seis subgrupos de gestión (balneario, talaso, posada...) y estarán integrados por diez clases de negocios diferentes, el doble que ahora: los tradicionales de una, dos, tres, cuatro y cinco estrellas, más los catalogados como superiores dentro de cada una de las anteriores categorías.

A petición de los propietarios, la Administración encuadrará cada hotel en uno de estos nichos, teniendo en cuenta los estándares comunes de calidad y –esto es lo nuevo- la nota que sus infraestructuras, equipamientos, servicios y facilidades reciban.

Puntúan al alza

Con 326 alternativas y un máximo de 1.703 puntos a conseguir, los empresarios podrán elegir qué condiciones quieren cumplir y cuáles no, pudiendo orientarse así hacia uno o varios tipos de clientela: reuniones y congresos, familias, vacaciones...

Para conseguir 'buena' nota van a computar criterios de todo tipo, como que el hotel esté ubicado en un conjunto histórico o a menos de 500 metros de la costa, que utilice plantas o flores naturales en su decoración, o que sus ventanas tengan medidas de aislamiento acústico.

También puntuarán al alza los que dejen sillas de ruedas, cuenten con documentos en braille, dispongan de carta de almohadas, ofrezcan aparcacoches, sirvan cenas frías para llegadas tardías o contraten personal que domine cuatro idiomas extranjeros.

El listado de comodidades se completa con las relacionadas con el respeto al planeta (amenities de origen ecológico, energías renovables...) y con las nuevas tecnologías (wifi gratis en todo el recinto, prestar tabletas u ordenadores a la clientela, acceso a canales temáticos de televisión…).

Metros cuadrados

El Clúster Turismo de Galicia, que agrupa a 5.931 empresas del ramo, valora positivamente los nuevos criterios de valoración. Su presidente, Francisco González, aplaude además la adopción por parte de la Xunta de "elementos de flexibilidad en la rigidez métrica de las superficies exigidas".

Y es que, a partir de ahora las habitaciones dobles tendrán que medir al menos 12 metros cuadrados en los hoteles de una estrella, 14 en los de dos, 15,5 en los de tres, 16 en los de cuatro y 17,5 en los de cinco (prácticamente lo mismo que en estos momentos), pero pudiendo incluir en ese cómputo de espacio tanto los cuartos de baño como la zona de acceso y los armarios.
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