Dos trabajadores de la planta de pintura de Ford en Almussafes (Valencia), revisan una carrocería. EFE/Manuel Bruque.

Ford paga sus recortes en Europa: las ventas caen el 10%

El fabricante estadounidense emprendió a finales de 2018 un recorte "duro y difícil" en su red de fábricas en el Viejo Continente

La reorganización del negocio europeo no sale gratis a Ford. El fabricante estadounidense se encuentra inmerso en un recorte de la operativa en todo el Viejo Continente que afectará a 5.000 empleos, como mínimo, con tal de recuperar los números negros. No obstante, las ventas caen al mismo ritmo que la operativa: entre enero y abril se desplomaron en un 9,8%.

La patronal europea de fabricantes de automóviles reveló el descenso del 9,8% el pasado viernes. Si bien no desgranó la cifra por modelos, sí lo hizo Anfac, la patronal española. La empresa cae exactamente al mismo nivel en el país (-9,8%) especialmente por culpa del descenso del Ford Fiesta, que se desplomó un 44,1% hasta abril. Así, el vehículo compensó el ascenso del 26,% del Ford Focus, que sacó una nueva versión este 2019.

Mientras, el Ford Kuga también cerró el cuatrimestre en positivo con una subida del 8,99%, pero la caída del 37,9% del Ford Ka+ hizo añicos el efecto positivo. De este modo, la firma norteamericana zanjó los cuatro primeros meses con 19.870 unidades vendidas en España.

El principal problema de la compañía fue que la apuesta europea por la gasolina le pilló a contrapie. Si bien Ford no sufrió retrasos en la homologación de motores bajo la nueva normativa europea de emisiones WLTP, sí nota como los clientes dieron la espalda al diésel en los últimos años. Según los datos de la patronal europea de fabricantes, hace un lustro era el combustible preferido de 11 países de Europa, pero al cierre de 2017 sólo reinaba en cinco.

"Hemos tenido dificultades, sobre todo por el diésel, pero hay que compensar los problemas", admitió el presidente de Ford España, Jesús Alonso, en un encuentro con el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig. La solución podría ser la alianza con otras marcas.

El recorte de Ford en Europa

Se tomarán decisiones difíciles y duras”, advirtió a su red de fábricas europeas el pasado mes de octubre. “Estamos ante una grave crisis”, contestó el comité de empresa desde la fábrica de Valencia (Almussafes).

La primera oleada de recortes ha pasado de largo, eso sí. Si los sindicatos auguraban que los despidos llegarían ya en enero, las medidas por el momento se centran en el Reino Unido y Alemania, donde los costes laborales son más altos. Por ejemplo, en la planta germana de Saarlouis se eliminará un turno del C-Max que comportará el despido de más de 2.000 empleados. También se cerrará el centro de Blanquefort (Francia).

Salvados del primer ajuste, los trabajadores esperan que el próximo match-ball llegue en las próximas semanas, después de las elecciones sindicales, con un expediente de regulación temporal (ERTE) parecido al que la empresa ya presentó las últimas Navidades. Los ceses definitivos llegarían más adelante.

Lejanas resultan ahora las palabras del vicepresidente de marketing, ventas y servicio de Ford Europa, Roelant de Waard, que en marzo de 2018 predijo “un gran futuro” para Ford en el país. “La renovación del Mondeo en 2019 supone la mejor prueba de que se seguirá fabricante en España”, destacó en una entrevista concedida a Europa Press.

El Ford Kuga ya representa el 50% de la producción de Almussafes

Más allá del Mondeo, la clave del futuro de Ford España es conocer qué sucederá con la furgoneta Transit Connect, que representa casi el 30% de la producción de Almussafes. El Confidencial informaba la semana pasada de las posibilidades de que el vehículo se traslade a la planta que la empresa tiene en Turquía, con capacidad para ensamblar 400.000 furgonetas al año pero que todavía no desplegó todo su potencial y se mueve en cifras similares a las de la fábrica en la instalación de la Península Ibérica.

Su futuro a medio plazo es todavía más incierto después del acuerdo firmado entre Ford y Volkswagen para desarrollar de forma conjunta furgonetas y pick-up. Ambas compañías informaron en el pasado de que el primer proyecto común sería el desarrollo de una pick-up mediana pensada para todo el planeta a partir, eso sí, de 2022.

Mientras, el colchón de seguridad continúa siendo el Ford Kuga, que ya representa el 50% de la producción, y es la punta de lanza del fabricante en el segmento SUV. No obstante, no sirvió para que las cifras de Almussafes cayeran en 2018 por primera vez en seis años al pasar de las 417.002 unidades a las 380.403, según Valencia Plaza

Un artículo de Carles Huguet

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