Centro Gallego de Buenos Aires

Banca y fondos de inversión, detrás de la compra del Centro Gallego de Buenos Aires

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La principal candidata a hacerse con el inmueble está controlada por las sociedades de inversión del Sabadell y el grupo norteamericano Centene Corporation

en A Coruña, 20 de diciembre de 2017 (05:00 CET)

El Centro Gallego de Buenos Aires es mucho más que un edificio de seis plantas y 34.000 metros cuadrados. Emblema de la diáspora gallega, espacio de encuentro de referentes como Castelao, Díaz Pardo o Luis Seoane, la fuerza simbólica de la institución no ha servido para esquivar la frialdad de los números. Los socios aprobaron este martes la venta del edificio y la cesión de los servicios sanitarios que allí se prestan como alternativa a la desaparición. El centro estaba intervenido por el Gobierno argentino en el área sanitaria y acumulaba deudas.

Socios y trabajadores apostaron por la venta como solución para dar continuidad a la actividad y conservar el control sobre los espacios culturales, como la biblioteca o el Teatro Castelao. La oferta que hay sobre la mesa es la del grupo español Ribera Salud, unos 42 millones de euros. La empresa valenciana, dedicada a la gestión sanitaria en hospitales y centros de salud, cuenta con el respaldo de la Fundación Favaloro en su expansión por Argentina y se compromete a preservar los puestos de trabajo.

“No hay nada cerrado”

Este es el escenario. Ribera Salud matizaba este martes que no hay nada cerrado. “Seguimos estudiando la viabilidad del Centro Gallego porque es un proyecto de gran complejidad por la situación jurídica, financiera y patrimonial de la entidad. En este sentido, estamos a la espera de que los mutualistas, propietarios del Centro Gallego, decidan cuáles son los próximos pasos a dar bien para poder continuar las conversaciones, bien para darlas por finalizadas”, advertían.

El grupo facturó en su último ejercicio 449 millones de euros y logró un resultado de explotación de 20,3 millones en base al modelo concesional de atención sanitaria. La sociedad presta el servicio a cambio de un pago de la administración pública, un modelo similar al del Álvaro Cunqueiro de Vigo. Participa en seis hospitales (cuatro en Comunidad Valenciana y dos en Perú), gestiona el laboratorio clínico de Madrid y es proveedora tecnológica en varios hospitales públicos de Chile.

Controlada por el Sabadell y los fondos

Este es el grueso del negocio, que integra a unos 6.000 profesionales, según el dosier corporativo de la compañía. Pero, ¿quién está detrás?

La propiedad de Ribera Salud se reparte al 50% entre Banco Sabadell y la compañía norteamericana Centene Corporation. La entidad que preside Josep Oliu controla su participación a través de uno de sus brazos inversores, Bansabadell Inversió Desenvolupament. Desde 2014, se sienta en el consejo la sociedad de capital riesgo del banco, Aurica XXI. El Sabadell pugnó por hacerse con el 100% del banco, pero la mitad que tenía Bankia acabó en Centene Corporation. Desde entonces se especuló con una salida de la entidad catalana, que de momento no se ha producido.

La compañía norteamericana adquirió su participación a Bankia a través de su filial Primerosalud, con domicilio en Madrid. También especializada en el sector de la salud, la multinacional cotiza en el Down Jones. Sus accionistas de referencia son fondos de inversión, con Vanguard Group a la cabeza, seguido de Blackrock, T. Rowe Price Group, State Street Corporation y Ameriprise Financial.

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