Florentino Pérez pagará a los inversores para romper con Iberdrola

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ACS propone una prima que anime a canjear la próxima semana dos emisiones de bonos convertibles, atadas a las acciones de la eléctrica con vencimiento en 2018 y 2019, y rubrica el fracaso del asalto a Iberdrola

Ismael García Villarejo

Los presidentes de Iberdrola y ACS, Sánchez Galán y Pérez, en la última reunión del CEC
Los presidentes de Iberdrola y ACS, Sánchez Galán y Pérez, en la última reunión del CEC

en Madrid, 09 de diciembre de 2014 (14:21 CET)

El presidente de ACS, Florentino Pérez, ha diseñado un plan para romper amarras definitivamente con Iberdrola este mismo mes. El grupo constructor ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que ha ofertado una prima a los titulares de las dos emisiones de bonos canjeables por acciones de la eléctrica para que no esperen a las fechas previstas en los contratos.

Los instrumentos de deuda vencen en 2018 y 2019 y suponen un volumen de 1.126 millones de euros (721 millones y 405 millones, respectivamente). Con la propuesta lanzada este martes, ACS plantea al canje adelantado al próximo 18 de diciembre. El plazo de suscripción se abre hoy y terminará el próximo jueves a las 17:00 horas.

El sobreprecio que ofrecerá ACS para acelerar la salida de Iberdrola no se ha definido aún: se establecerá con una base (el importe se conocerá pasado mañana) y una parte variable. Ésta se vinculará a la evolución de Iberdrola en bolsa con la referencia de las sesiones del 9, 10 y 11 de diciembre. Cuando los cálculos estén cerrados, ACS abonará el 18 de diciembre la prima a los inversores.

Divorcio acelerado


Si la operación se zanja con éxito, Pérez habrá roto el último puente que lo ataba a la firma de Ignacio Sánchez Galán. ACS controló el 20% de Iberdrola a través de una inversión que se realizó con deuda. La posición se ha diluido al actual 5,6% de los derechos políticos, aunque el porcentaje real sobre capital depende de los derivados y otros instrumentos financieros que se usaron para entrar en la energética. Ahora se pretende escribir el capítulo final de ese asalto frustrado.

Las emisiones de deuda que Pérez quiere zanjar antes de tiempo esconden la posibilidad de entregar a los acreedores acciones de Iberdrola como devolución del dinero prestado. Dicho de otro modo, el próximo 18 de diciembre, ese 5,6% del capital de la eléctrica quedaría repartido entre varios titulares si la apuesta del constructor sale como prevé.

Reacción de los analistas


Los analistas han reaccionado al plan. Debido a la actual cotización de Iberdrola (5,74 euros), ACS deberá ofrecer una importante cantidad en efectivo como compensación. La primera emisión fija la conversión en 5,76 euros por acción con un interés del 2,6% anual. A estas condiciones están atados 721 millones del total. El mayor problema radica en los otros 405 millones.

Éstos contemplan un nivel para el canje de 6,4 euros por cada acción de Iberdrola con un rendimiento del 1,6% anual. El incentivo para que los titulares acepten la propuesta debería, como mínimo, igualar esos precios.

La salud financiera de ACS es delicada. Su deuda es abultada (prácticamente 6.000 millones de euros) y aunque en 2014 la cuenta de resultados arroja beneficios parciales de 550 millones, viene de digerir 1.200 millones en números rojos.
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