Firmas de alimentación se interesan por la fábrica de Panrico en Santiago

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El comité de empresa asegura que grupos del sector visitaron la factoría, que la dirección planea cerrar a finales de septiembre

Antigua fábrica de Donuts en Santiago

09 de agosto de 2012 (21:41 CET)

El comité de empresa de Panrico en Compostela asegura que en días pasados se han producido visitas a la fábrica de representantes de firmas del sector de la alimentación interesadas en la adquisición de la factoría, que el grupo pretende cerrar.

Aunque los trabajadores desconocen por el momento el calado de las negociaciones, indican que puede haber posibilidad de que la antigua fábrica de Donuts de Compostela acabe en manos de otro grupo del sector. Argumentan que la empresa ha dado un mes más de margen antes del cierre de la planta, que da trabajo a unos cien empleados.

“Nuestra creencia es que hay posibilidad de una venta ya que de la previsión de cierre del 31 de agosto han pasado a la del 31 de septiembre”, indica Francisco Vilar, el secretario de la Federación Agroalimentaria de CCOO en Galicia.

“Sabemos que estos días han venido personas a las que les han estado enseñando la fábrica que eran del sector, aunque por el momento desconocemos los nombres de los posibles grupos interesados”, aseguran.

Todavía no hay negociaciones con la Xunta

Ya el pasado 26 de julio, el comité de empresa manifestó a los medios de comunicación que la dirección de la firma de pan de molde y bollería industrial les había indicado su “disposición a facilitar la venta de la planta de Santiago a otro grupo empresarial, en caso de existir interés”.

Con todo, mientras los días pasan, la plantilla demanda una actuación más contundente de la Xunta de Galicia, a la que piden que medie en el conflicto. “Esta semana nos pusimos en contacto con el Gobierno gallego para ver si ya se habían entablado conversaciones con Panrico, pero nos han dicho que aún no. Pensamos que es fundamental porque la intervención de los Ejecutivos hizo mucho en los casos de las fábricas de Valladolid y Sevilla, donde su cierre acabó por no llevarse a cabo”, indica Vilar.

La venta, la primera opción

En estos momentos, y mientras la empresa guarda silencio, semeja que la primera opción que tienen los trabajadores para poder mantener sus puestos pasa por la compra por parte de otra empresa de la factoría. Y es que desde la dirección de Panrico se estudia llevar a cabo ajustes en su grupo aún más profundos de lo que se esperaba en un primer momento.

Según publicó Economía Digital, el plan de viabilidad de Panrico ha quedado desfasado debido a una caída en las ventas más fuerte de lo previsto, por lo que la dirección, liderada por Joan Casaponsa, ha decidido hacer ajustes más fuertes que pasan, inevitablemente, por amortizar puestos de trabajo.

La plantilla compostelana asegura que en la documentación que les remitió la empresa figura la intención de que la producción de Santiago se reparta entre las plantas que la firma tiene en Barcelona, Madrid y Córdoba, unas factorías que ya sufrieron los recortes del grupo entre finales del 2011 y principios de año.
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