Finsa se suma a Copasa y mete en la nevera su negocio eólico

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La maderera, que renunció a los megavatios del concurso eólico, liquida Electricidad Eólica de Galicia y mantiene sin actividad a su otra filial, Ecar Eólica

Francisco Conde en las instalaciones de Finsa | E.P.

en A Coruña, 10 de agosto de 2015 (03:47 CET)

Finsa, como tantas otras empresas, se sumó a la aventura de las renovables y constituyó diversas filiales promotoras de parques eólicos en un momento de notable desarrollo del sector en Galicia y en España. La maderera parece decidida a retirar la apuesta. Ya renunció a los megavatios obtenidos en el concurso eólico de la Xunta y aseguró a este medio que sus mayores esfuerzos en el negocio energético se centrarían en la cogeneración. Si bien sus plantas se vieron penalizadas por el recorte impuesto en la reforma eléctrica, su sistema para cogenerar no fue de los más perjudicados, no tanto como, por ejemplo, el de Ence.

Lo que parece más compliado es hacer negocio en el terreno eólico. Finsa creó al menos tres filiales dedicadas a esta área, pero poco a poco va deshaciéndose de todas. La última ha sido Electricidad Eólica de Galicia, con un capital de 6.000 euros y domicilio en Santiago. La sociedad está actualmente en fase de liquidación.Sigue la compañía un sendero similar al de Copasa, que traspasó su participación en Enebro Renovables y Airosa Vento.

La intentona fallida

Al margen de Electricidad Eólica, la primera maderera gallega mantiene sin actividad a Ecar Eólica, sociedad con domicilio en Mondoñedo y capital de 3.000 euros. Nació vinculada a Aglomerados Ecar. Las dos sociedades tienen por objeto social la construcción, explotación, operación y mantenimiento de parques eólicos singulares, pero no llegaron a tener actividad.

La maderera tuvo una tercera promotora, en este caso, vinculada a Utisa Tableros del Mediterráneo. Tras la absorción de su sociedad aragonesa, Finsa vendió Utisa Renovables, que se había creado a la espera de una oportunidad de inversión en el sector eólico que nunca llegó.

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