Finsa invierte más de 35 millones y da un vuelco a su negocio en Portugal

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La maderera gallega culmina la ampliación de la planta de Nelas con una nueva línea de producción dotada de alta tecnología y que ha creado 50 empleos

El vice primer ministro de Portugal, Paulo Portas, en la planta de Luso Finsa

en A Coruña, 03 de octubre de 2015 (01:36 CET)

Finsa abrió un nuevo periodo inversor coincidiendo con el final de la recesión económica, un largo trecho en el que sus números se fueron recortando al mismo tiempo que se estrechaba su estructura de filiales. Una de sus apuestas es el país vecino. La primera maderera gallega encara la recta final de la ampliación de la planta de Nelas, en Portugal, con la suma de una nueva línea de producción de tablero de fibra y aglomerado, que incluye el superpan, un tablero compuesto que fabrica en exclusiva la maderera gallega y que se compone de caras externas de fibra de madera e interior de partículas aglomeradas. 

De la relevancia de la misión no sólo da cuenta la calidad de las instalaciones, dotadas con alta tecnología y las únicas, junto a la central de Santiago, que combinan el tablero de fibras, el aglomerado y el superpan. También lo muestran los números. Se había fijado un presupuesto inicial de 35 millones, financiados en parte con un préstamo de 5 millones concedido por la Compañía Española de Financiación del Desarrollo (Cofides) a cargo del Fondo para Inversiones en el Exterior (FIEX). Según fuentes empresariales, está cuantía se ha superado en bastantes millones. Esta nueva línea de producción ha creado 50 empleos y en estos momentos se encuentra en fase de pruebas. Ya ha producido tableros, se han analizado y se estudiarán nuevos ajustes. Para ello, personal de la sede central de Santiago continúa desplazado en Portugal. Se espera que antes de que termine el año, el funcionamiento de las nuevas instalaciones sea óptimo.

De Portugal a México

En tierras portuguesas, Finsa cuenta con Bresfor, una filial situada en Gafanha da Nazaré, dedicada a las resinas y a otros productos químicos. En Matosinhos (al lado de Oporto), está la fábrica que perteneció a Jomar. Medios portugueses especularon con la posibilidad de un cierre de esta planta tras la ampliación de Nelas debido a que, si bien las instalaciones son de Finsa, los terrenos los ocupa en régimen de alquiler. Por el momento, el centro sigue en funcionamiento. Ambas plantas se abastecen de madera gallega y portuguesa.

Como grupo, Finsa logró unas ventas en 2014 de 779 millones y alcanzó los 3015 empleados a cierre de ejercicio. La empresa principal, Financiera Maderera, con plantas en Rábade, Padrón y Ourense y sede central en Santiago, marcó una cifra de negocio de 537 millones, un 5% más que un año antes, y obtuvo un beneficio neto de 36,6 millones.

En este contexto ascendente se produjo el incremento de la inversión, con tanta fuerza que llegó hasta México. La compañía se hizo con un 5% de Proteak, el mayor grupo forestal mexicano y la única empresa del sector cotizada en el país azteca. 

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