Paulo de Azevedo, presidente de Sonae Industria
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Sonae Industria, con ocho plantas entre España y Portugal, reduce su cifra de negocio a 630 millones, frente al crecimiento de la maderera gallega

en A Coruña, 07 de abril de 2018 (05:00 CET)

La terrorífica ola de incendios que golpeó Portugal el año pasado estuvo cerca de afectar a una de las instalaciones de Finsa, el primer grupo maderero gallego. Las llamas se acercaron, pero bastaron los propios trabajadores para contenerlas. No tuvo tanta suerte Sonae Industria, competidor de la empresa compostelana, que vio como el fuego entraba en sus fábricas de Mangualde y Oliveira do Hospital, sin que pudieran restablecer todas sus líneas de producción hasta este abril.

El pasado fue un año difícil de olvidar para la compañía lusa, pues también falleció su fundador, Belmiro de Azevedo, padre del actual presidente, Paulo de Azevedo. Aunque bajo el nombre de Sonae no es tan reconocible, fue la propietaria de las plantas gallegas de Tafisa en Pontecaldelas y Betanzos (Tafiber), esta última traspasada en 2015. Todavía conserva ocho centros de producción entre España y Portugal, otros seis en Alemania, dos en Sudáfrica y otro en Canadá.

Aunque no es el gigante austríaco Kronospán, su cifra de negocio no está tan lejos de la de Finsa. Si bien desde el año pasado, lo está un poco más. Sonae Industria hizo público su balance de ejercicio con un recorte de nueve millones en la facturación, que se quedó en los 630 millones.

Más rentabilidad con menos cifra de negocio

El grupo luso achacó el descenso a un peor comportamiento de las ventas en Norteamérica que no pudo ser compensado por el incremento de precios en Canadá; y al retroceso en los mercados nórdicos durante el segundo semestre del año. El dato contrasta, en todo caso, con el crecimiento del 9% que experimentó Finsa en el mismo ejercicio, elevando su cifra de negocio hasta los 870 millones.

Pese a todo, no fue un año especialmente negativo para Sonae, que redujo deuda y disparó su rentabilidad, ganando 15,3 millones, un 39% más que en el ejercicio previo. Los menores costes financieros facilitaron el aumento de ganancias. El ebitda recurrente se mantuvo prácticamente plano en los 38 millones, y el margen de ebitda ascendió 0,6 puntos, situándose en el 16,5%.

Apuesta en el otro lado del charco

Los objetivos de la compañía portuguesa pasan ahora por consolidar la alianza con la chilena Araúco, en la que detenta el 50% del capital, para “incrementar los niveles de rentabilidad”, que ya fueron en ascenso este año. También prepara Sonae una ampliación de la oferta de productos en Estados Unidos y Canadá, que suponen más del 30% de su facturación. España, Portugal y Alemania son sus otras plazas de referencia, acaparando cada una un 20% de las ventas.

Estos últimos son también los mercados de referencia para Finsa, que obtiene la inmensa mayoría de sus ingresos en territorio comunitario. La red de producción de la maderera gallega está mucho más concentrada, sumando solo una planta en Francia a las de Galicia y Portugal.

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