Filiales de Pescanova en EEUU, Portugal, Argentina y Francia, al margen de las auditorías de BDO

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Novaman, la filial de Namibia, pasó de Ernst & Young a la cuestionada BDO, en 2012

Planta de Pescanova en Chapela (Pontevedra) / EFE

10 de abril de 2013 (21:21 CET)

En la guerra contra todos abierta en el seno de Pescanova los disparos apuntan a la cuestionada auditora BDO, firma revocada en el último consejo y que sigue a la espera de una demanda por parte de la compañía viguesa. BDO, habitual de la multinacional en los últimos 10 años, tiene muy difícil explicar cómo el 26 de febrero, dos días antes del consejo de administración en el que dos significativos accionistas (Damm y Luxempart) se negaron a firmar las cuentas, planteó al comité de auditoría un informe de conclusiones en el que aseguraba que, “a la fecha actual, nos falta recibir documentación soporte no significativa para cerrar la auditoría, de la que en principio no se espera se pueda desprender ninguna incidencia significativa”.

Más difícil le resultará a BDO defender el borrador de informe, individual y consolidado, de las cuentas 2012 que acompañaba a esas conclusiones, del que resultaba una auditoría limpia y sin salvedades. Santiago Sañé, el socio auditor de BDO que firmó el informe, presentó un borrador al comité en el que adelantaba incluso que las cuentas presentarían “una imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera de Pescanova”. Sin embargo, esa presentación de conclusiones al comité de auditoría de Pescanova, a la que ha tenido acceso Economía Digital, dejaba abiertos algunos frentes, simplemente enumerados y de forma descriptiva, que se han revelado clave en la difícil y compleja situación financiera de la empresa presidida por Manuel Fernández de Sousa-Faro.

Lejos de la supervisión

De hecho, el informe de BDO, que sirve a Pescanova para armar su defensa legal contra la auditora, también enumera y localiza en el mapa de la multinacional las filiales que se encuentran al margen de su lupa, algo premonitorio en la situación actual, con sociedades filiales fuera del perímetro de consolidación, algunas sin auditar, que arrastrarían gran parte de la deuda oculta de la compañía.

Las filiales “significativas” del grupo que detalla el informe y cuyas auditorías realizan otras firmas son, según el estudio de conclusiones, Seabel (Francia), Argenova (Argentina), Pescanova Portugal y Pescanova Inc., en Estados Unidos. En 2012, la filial de Namibia, Novaman, pasó de ser auditada por la multinacional Ernst & Young a estarlo por la propia BDO. La compañía hace referencia también a una directiva europea sobre auditorías que obliga “a una supervisión más estrecha del trabajo que realizan otros auditores en los grupos consolidados”.

Conciliación entre filiales


En su presentación de conclusiones, BDO, supuestamente ajena en esos momentos a la crisis que iba a estallar en el seno del consejo dos días después al negarse José Carceller (Damm) y Luxempart a firmar las cuentas, también realiza recomendaciones, dando por hecho que el borrador de auditoría propuesto no iba a sufrir modificaciones, como venía siendo habitual estos años, y mucho menos imaginado ser la diana de Pescanova. “Ha habido ciertos retrasos en el cierre de algunas sociedades españolas que hace que BDO aconseje la adopción de medidas”, como es la “formalización por escrito del proceso de conciliación entre compañías del grupo de tal forma que sea verificable mensualmente”.

En su informe, BDO alerta del “muy mal año” de filiales como Acuinova Chile o Nova Austral, “debido a la caída del precio del salmón”, y también de que otras filiales, como Pescamar, se encuentran en pérdidas. Sin embargo, de Pescafina, la comercializadora de Pescanova actualmente en preconcurso de acreedores, advierte de que “ha tenido un gran año incrementando su presencia en mercados asiáticos”. De Novaman, la filial namibia actualmente también en el centro de las sospechas, BDO asegura que “por primera vez en 10 años ha dado beneficios”.

El informe firmado por Santiago Sañé, que advierte además que “no hay cambios relevantes en el perímetro de consolidación” de Pescanova, concluye recomendando al comité de auditoría de la multinacional que “informe favorablemente al consejo de administración de cara a la formulación de las cuentas individuales y consolidadas del ejercicio de 2012”. Dos días después de suscribir esas afirmaciones, estalló la crisis en el consejo de la segunda empresa gallega.
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