Pedro Larrea, consejero delegado de Ferroglobe / Grupo Villar Mir

Ferroglobe vale menos en bolsa de lo que ganó por vender sus centrales

La compañía ya vale en bolsa 34 millones menos de lo que ingresó con la venta de su complejo en Cee-Dumbría y sus centrales hidráulicas en el Xallas

Ferroglobe sigue en caída libre. Las acciones de la multinacional estadounidense han perdido el 50% de su valor en los últimos diez meses y ya rondan los 0,8 dólares. La compañía, controlada al 55% por el Grupo Villar Mir y propietaria de Ferroatlántica, continúa con su vía crucis en bolsa y ve cómo su capitalización bursátil se desploma hasta los 134 millones de dólares (unos 122 millones de euros al cambio actual).

La multinacional, que ha trasladado su sede central de Londres a Madrid y que tiene a Javier López Madrid, yerno de Juan Miguel Villar Mir, como presidente, ya vale menos en bolsa de lo que ingresó por su última macroventa en Galicia. En concreto, Ferroglobe recibió un total de 156 millones con el traspaso al fondo TPG Sixth Street Partner de su complejo en Cee y Dumbría y de las diez minicentrales hidroeléctricas en el río Xallas y Grande.

Oleada de ventas

Ferroglobe ya vale apenas una décima parte que hace exactamente 12 meses pese a la oleada de ventas que ha llevado a cabo en los últimos meses para poder capear con la caída de la demanda de su producción y con una deuda neta que asciende a 478 millones de dólares (unos 435 millones de euros al cambio actual).

En concreto, la multinacional ha llevado a cabo la venta de su filial polaca Ultracore Polska Zoo (especializada en la producción de alambrón) por 3,5 millones de dólares (3,2 millones de euros), así como de su negocio maderero en Sudáfrica por 8,6 millones de dólares (unos 7,8 millones de euros)

Sabón, al ralentí

Además de las ventas, Ferroglobe también ha optado por frenar sus ritmos de actividad en sus principales centrales. Es el caso de la central de Sabón, que permanece con uno de sus tres hornos apagados, y en la que la propia compañía reconoce “la producción de silicio se ha reducido”.

Se trata de una de las medidas del plan de choque de la empresa y que han obligado a apagar dos hornos para la producción de ferrosilicio en su central de Chateau-Feuillet y a aplicar la misma decisión en otros tres hornos para la producción de silicio entre Montricher (dos) y Laudun.

Estos recortes también se han extendido al otro lado del Atlántico. En concreto, su joint venture en Bécancour (Canada) ha paralizado dos de sus hornos, mientras que su planta de Alabama (en la que produce ferrosilicio) permanece sin actividad desde septiembre y sus pedidos han sido trasladados a su factoría de Ohio.

Búsqueda de financiación

Además de estos recortes de producción, la compañía también se mueve en los mercados en búsqueda de nuevas líneas de financiación. Según ha revelado la agencia Standard & Poor's la compañía renegocia actualmente líneas de liquidez por importe de 150 millones de dólares (unos 137 millones de euros al cambio actual).

La agencia sospecha que Ferroglobe incumplirá sus objetivos de ebitda (beneficio bruto antes de amortizaciones, depreciaciones e impuestos) y elevará su ratio de apalacamiento (relación entre deuda neta y ebitda). Es por ello que la firma ha rebajado la calificación que tiene asignada a Ferroglobe de B- a en CCC+.

Un artículo de Javier G. Casco

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