Fernández Tapias da un soplo de oxígeno al naval ferrolano

stop

Contrata a Navantia para la transformación de un buque, lo que generará 150.000 horas de trabajo

Fernando Fernández Tapias - EFE

25 de septiembre de 2013 (20:01 CET)

El empresario gallego Fernando Fernández Tapias da aliento al naval. La empresa pública española Navantia y la naviera F.Tapias Galicia firmaron este miércoles un contrato en Madrid para efectuar la transformación de un barco de apoyo a plataformas en buque de pruebas de pozos petrolíferos, lo que generará en la ría de Ferrol una carga de trabajo de unas 150.000 horas durante un plazo de cinco meses.

Los astilleros de Navantia efectuarán la instalación de una nueva planta de proceso en un barco de apoyo a plataformas recién construido (Offshore Supply Ship-OSS), llamado 'Monforte de Lemos', con el fin de que opere como un buque de pruebas de pozos en el Golfo de México bajo un contrato de fletamento con Pemex.

Compromiso con Navantia

Tras la firma del contrato, Fernández Tapias ha manifestado su "compromiso de contar con Navantia para futuras operaciones" y ha resaltado "el carácter innovador de estos barcos", lo que "supone para Navantia una excelente oportunidad para ser un referente en este mercado a nivel mundial".

Por su parte el presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, ha mostrado su "satisfacción por el contrato conseguido" y ha ofrecido a la naviera "toda la capacidad tecnológica e industrial de la compañía para futuras colaboraciones".

Obra compleja

En la obra que se realizará en las instalaciones del área de reparaciones de Navantia en la ría de Ferrol se instalará en la cubierta principal una planta de proceso, que recibe la producción de un pozo petrolífero, con el objetivo de analizar el caudal y la calidad del crudo obtenido, así como para realizar la separación de las fases y recoger el sobrante de acuerdo con la nueva normativa medioambiental que ha sido aprobada de forma reciente para la prospección de pozos petrolíferos en el Golfo de México.

Según se manifiesta desde Navantia, se trata de "una obra de considerable complejidad tecnológica e incluye los trabajos de montaje de equipos, fabricación y montaje de tubería, trabajos eléctricos, instrumentación y control, finalización mecánica, integración y tareas previas a la puesta en servicio".

Cinco meses de trabajo

El contrato generará una carga de trabajo de unas 150.000 horas durante cinco meses, y tiene como "valor añadido" el hecho de "situar a Navantia en una posición ventajosa para optar a futuros contratos de transformación o construcción de este tipo de barcos", considerados "innovadores en el mercado". Esta tecnología está siendo cada vez más demandada para reducir la emisión de gases de efecto invernadero y para evitar la contaminación de aire y mar.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad