Fernández de Sousa controla desde Suiza parte de la sociedad que vendió acciones de Pescanova

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Sociedad Anónima de Desarrollo y Control, que declara ahora un 5,4% de la multinacional, tiene entre sus accionistas a una instrumental domiciliada en Zúrich

Manuel Fernández de Sousa al lado de una imagen de un barco de la flota de Pescanova / EFE

18 de abril de 2013 (21:41 CET)

El entramado societario del presidente de Pescanova extiende sus redes por Suiza. Manuel Fernández de Sousa-Faro ejerce desde el cantón de Zúrich parte del control de al menos una de las dos sociedades patrimoniales que vendieron acciones de la multinacional pesquera en los meses previos al concurso de acreedores y no fueron declaradas hasta el pasado lunes. Se trata de la Sociedad Anónima de Desarrollo y Control (Sodesco), constituida en Madrid, que ahora declara una participación del 5,47% de Pescanova (Inverpesca tiene el 1,92% restante). Dicha sociedad patrimonial, controlada por al menos tres miembros de la familia, tiene entre sus accionistas a la firma instrumental Intergef, domiciliada en Zúrich y con la que la propia Sodesco declarara transacciones al abrigo de los convenios firmados entre España y Suiza para evitar la doble imposición en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio.

De acuerdo con el último balance y la memoria de Sodesco, Manuel Fernández de Sousa controla un 12,4% de la patrimonial; su mujer Rosario Andrade detenta otro 12,4%, y Fernando Fernández de Sousa, hermano del presidente y consejero de Pescanova, declara una participación del 26,75%. Según los mismos documentos, algo más del 48% restante de Sociedad Anónima de Desarrollo y Control, la que vendió las acciones de Pescanova antes del concurso por tres veces más de su última cotización, se reparte entre la Sociedad Gallega de Importación de Carbones, otra patrimonial de los Fernández de Sousa (un 23%), y la firma suiza Intergef, con un 25,3% del capital de Sodesco. Es decir, la familia Fernández de Sousa ejerce parte del control de las sociedades en las que participa en Pescanova a través de Suiza, según la última memoria de Sodesco, que alude a esa composición accionarial a fecha de agosto de 2011.

Transacciones

De acuerdo con los registros a los que ha tenido acceso Economía Digital, Intergef es una firma con apenas actividad, domiciliada en Zúrich, actualmente en proceso de liquidación, y con un capital de 14 millones de francos suizos, aproximadamente 11,6 millones de euros. La propia Sociedad Anónima de Desarrollo y Control, que recientemente modificó su cierre de ejercicio contable para hacerlo coincidir con los años naturales, asegura en su memoria que disponía, en el ejercicio terminado a 14 de agosto de 2011, de deducciones fiscales “por doble imposición por importe total de 432.363 euros, de los cuales aplicó en dicho ejercicio 277.094 euros, por lo que queda pendiente de aplicación para períodos futuros un importe de 155.303 euros”. Apenas hay alguna mención más a Intergef, a Suiza o a otros beneficios fiscales derivados de tratados de doble imposición con terceros países en la memoria de la patrimonial de Fernández de Sousa. El propio presidente de Pescanova firma las cuentas como administrador único.

El objeto social de la Sociedad Anónima de Desarrollo y Control se centra “en la adquisición, tenencia y disfrute, administración en general y enajenación de toda clase de derechos de bienes muebles e inmuebles, o cualquier otra actividad relacionada con lo anterior, así como la distribución de productos alimenticios”.

Ventas

El presidente de Pescanova admitió el pasado lunes ante la CNMV que vendió a lo largo de los meses de diciembre, enero y febrero un paquete del 6,9% del capital de la compañía. Concretamente, las sociedades Inverpesca, S.A., y Sociedad Anónima de Desarrollo y Control vendieron en el mercado la cantidad de 1.986.196 títulos, con lo que la participación actual de Manuel Fernández asciende al 7,45% de Pescanova.

Las operaciones de venta de acciones habrían alcanzado un valor en el mercado de 32 millones de euros. En concreto, Fernández de Sousa se deshizo de un total de 1,98 millones de acciones del grupo de congelados (el 6,9% del capital) a precios que oscilaron entre un máximo de 17,7 euros por título y 13,6 euros. La posterior decisión del preconcurso, a principios de marzo, hundió el valor de las acciones de la compañía que, en la actualidad, tiene sus títulos suspendidos de cotización en los 5,91 euros.
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