Exdirectivos de Novacaixagalicia vuelven al negocio del ladrillo tras las indemnizaciones

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Gregorio Gorriarán crea una promotora inmobiliaria con sede en Vigo y Rodríguez Estrada mantiene otra en Madrid

Asamblea extraordinaria de Novacaixagalicia

19 de septiembre de 2012 (20:20 CET)

Sin tiempo que perder. Los exdirectivos de Novacaixagalicia que cobraron multimillonarias indemnizaciones no solamente están enfrascados en preparar su defensa jurídica tras la querella de la Fiscalía Anticorrupción y la causa emprendida contra ellos por la actual dirección de NCG Banco. Además de gestionar su abultado patrimonio, en estos meses, desde su salida de la extinta caja, también han tenido tiempo de emprender y retomar negocios, siempre relacionados con el sector inmobiliario.

Es el caso, al menos, de dos de ellos: Gregorio Gorriarán y Óscar Rodríguez Estrada, ambos procedentes de Caixanova antes de su fusión con Caixa Galicia.

De Muskiz a Valle Rojo

Gorriarán, que era el responsable del grupo inmobiliario de Novacaixagalicia, constituyó una sociedad inmobiliaria en Vigo, donde reside, a principios de junio, días antes de que la Fiscalía Anticorrupción anunciase la presentación de la querella.

Según consta en el Registro Mercantil, lo hizo a través de otra sociedad de la que es administrador y accionista único, Gestión Patrimonial Muskiz, domiciliada en su Vizcaya natal, dedicada al arrendamiento de bienes inmuebles y con unos activos, según el Registro, de 1,6 millones de euros. El capital de Gestión Patrimonial Muskiz asciende a 830.000 euros, y además de Gregorio, uno de sus hermanos, en este caso Antonio Gorriarán Laza, llegó a figurar en su día como administrador. Hoy en día es una sociedad limitada unipersonal.

Ahora, en calidad de administrador único, Gregorio Gorriarán ha constituido a través de Muskiz la sociedad limitada Valle Rojo Inversiones, domiciliada en la viguesa calle Colón desde el pasado 4 de junio, fecha de su constitución.

El capital social de la firma asciende, según el Registro Mercantil, a 100.000 euros y su actividad está centrada en la promoción inmobiliaria, un sector que el exdirectivo de Novacaixagalicia conoce muy bien. De hecho, su matriz, Muskiz, constituida en 2001 en Vizcaya, tiene por objeto “la gestión patrimonial, tal como el estudio, promoción, asesoramiento, administración, gestión, adquisición, venta, permuta, arrendamiento, disfrute y explotación de cualquier forma de bienes muebles e inmuebles”, según el Registro Mercantil.

Xacebans Inversiones

Otro de los ex directivos de Novacaixagalicia que tendrán que vérselas con Anticorrupción es Óscar Rodríguez Estrada, uno de los hombres de máxima confianza de Julio Fernández Gayoso desde los tiempos de Caixanova.

Licenciado en Económicas, en su día director de la división de Desarrollo Corporativo de Caixanova y más tarde corresponsable de la oficia de integración de las dos cajas, Rodríguez Estrada hace pivotar sus negocios desde Madrid, a través de la sociedad limitada Xacebans Inversiones, con unos activos por valor de casi 162.000 euros.

Constituida con un capital de 52.000 euros, Xacebans Inversiones también se dedica a la promoción inmobiliaria y el exdirectivo de Novacaixagalicia es su administrador único.

Reencuentro tras las indemnizaciones

Rodríguez Estrada y Goyo Gorriarán se encuentran entre los tres exdirectivos que el viernes se enfrentarán a sus antiguos compañeros, ahora en NCG, en un acto de conciliación en el Servicio de Mediación y Arbitraje (SMAC) de Vigo, previo al inicio de las demandas en los juzgados de lo Social que ha anunciado el banco presidido por José María Castellano.

También figuran en la querella interpuesta por la Fiscalía Anticorrupción por las modificaciones en las cláusulas de sus contratos previas a la salida de la entidad, en la que también figuran José Luis Pego Alonso, exdirector general, y Javier García de Paredes.

En total, entre indemnizaciones y planes de pensiones --no ejecutados--, las antiguas cajas y ahora el banco han consignado 52 millones de euros para retirar a estos cuatro ejecutivos, que además tienen las manos libres para volver a trabajar en la empresa privada, como ahora hacen.

De los directivos con cláusulas de blindaje que salieron de la antigua caja fusionada, Gregorio Gorriarán, responsable de la sección inmobiliaria, ha recibido 4,8 millones por la prejubilación y su plan de pensiones asciende a 9,2 millones. Su compañero Óscar Rodríguez Estrada, que cumplió el año pasado 65 años --y por lo tanto, tiene derecho a percibir su plan de pensiones--, cobrará en su retiro 8.172.000 euros, que se suman a una indemnización de 691.000 euros.
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