Los líos que amenazan el negocio millonario del mayor naturópata de España

Enric Corbera debe sortear las ofensivas del colegio de psicólogos de Cataluña y el organismo que regula la profesión médica en España

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Nubarrones en el horizonte empresarial de Enric Corbera. El catalán, uno de los mayores naturópatas de éxito en España gracias la bioneuroemoción, tendrá que hacer frente a dos ‘misiles’ que le llegarán en los próximos meses. El primero de ellos vendrá desde la Organización Médica Colegial (OMC), la corporación de derecho público que regula la profesión médica en España, mientras que el segundo se está gestando en los despachos del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña (COPC). Ambas instituciones quieren destapar el presunto peligro que entraña este método para lograr el bienestar emocional.

La Organización Médica Colegial solicitará directamente el cierre de su web. La demanda se presentará finalmente en septiembre ante la Fiscalía General y el Defensor del Pueblo, así como se remitirá automáticamente a los ministerios de Sanidad y Educación. En un principio, el recurso iba a tramitarse en marzo, pero debido a la complejidad del mismo al solicitar también el cierre de otros 89 portales, el proceso se está dilatando más de lo esperado.

El doctor Jerónimo Fernández, coordinador de la acción, explicó que en el documento están todas aquellas terapias que tienen que ver con el ámbito de la denominada nueva medicina germánica, un método creado por Ryke Geerd Hamer, condenado en Alemania por medicina ilegal. De hecho, el doctor considera que tanto la biodescodificación como la bioneuroemoción son «dos variantes» que cuentan con muchos discípulos en España que “engañan a la gente con falsas esperanzas de curación de todo tipo de enfermedades, desde el cáncer a la malaria, el sida o el autismo”.

La solicitud del cierre de la web de Enric Corberá llegará en septiembre

Corbera se ha convertido en todo un profeta. Llena salas y auditorios con la explicación de su terapia, aunque desde el instituto que dirige rehuyen de este calificativo. Sea como fuere, Corbera ha exprimido al máximo la bioneuroemoción, lo que le ha llevado a facturar cerca de tres millones de euros en 2015 a través de su centro, según las cuentas depositadas en el registro mercantil. La vía de ingresos llega sobre todo desde países extranjeros como México o Argentina.

Desde su entorno consideran que «es importante destacar que Enric Corbera no ha recibido ningún tipo de denuncia por parte de sus clientes», así como poner de manifiesto que la bioneuroemoción «es complementaria» y su función «es acompañar emocionalmente a las personas que lo necesitan de forma diferente y sin que esto suponga ningún tipo de riesgo». Economía Digital ha solicitado una entrevista con Enric Corbera hasta en tres ocasiones, pero aún no ha obtenido una fecha para realizarla. 

El psicólogo se está viendo afectado por el clima hostil que ha repuntado contra la pseudociencia. A modo de ejemplo, recientemente la Conselleria de Sanitat en la Comunidad Valenciana le ha declarado la guerra a este tipo de terapias alternativas al prohibir la promoción, publicidad, presencia o desarrollo de estas actividades en centros sanitarios públicos, desde hospitales a centros de atención primaria. La administración regional recuerda que estas prácticas no forman parte de la cartera de servicios del sistema nacional de salud y, por tanto, no se pueden prescribir como tratamientos sustitutivos de los que están reconocidos científicamente y para los que hay justificación de uso clínico.

Algo similar está ocurriendo en el mundo académico. La Universidad de Barcelona (UB) decidió suprimir el máster en homeopatía que realizaba desde el año 2004 tras un informe desfavorable de la facultad de medicina por «falta de base científica». El mismo Corbera ha visto como en este último año se han cancelado sus charlas en algunas universidades españolas. 

Un expediente confidencial

La segunda estocada se decide en las oficinas del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña (COPC). Fuentes cercanas al organismo colegial afirman que el COPC baraja expedientar al catalán, aunque el proceso es muy prematuro debido a que están recogiendo testimonios de afectados. Preguntados por este medio, desde el organismo adelantan que se trata de una información confidencial porque se está debatiendo en la comisión deontológica y, por tanto, la decisión no será firme hasta dentro de unos meses.

Según los propios estatutos, en el procedimiento de diligencias «el instructor ordenará la prácticas de todas las actuaciones adecuadas para determinar y comprobar los hechos, así como todas las pruebas que determinen las responsabilidades susceptibles de sanción disciplinaria» (Art. 62). Si se diera el caso “el expediente disciplinario se tendrá que suspender en su tramitación en el momento en el que el instructor tenga noticia que por los mismos hechos se estén tramitando diligencia de orden penal» (Art. 63). 

Desde el Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña (COPC) afirman que todavía no se ha tomado una decisión

El colegio emitió un comunicado el pasado año en el que afirmaba que la bioneuroemoción no “contaba con el aval ni la garantía suficiente”, así como tampoco se situaba dentro de los «estándares científicos y de calidad propios de la práctica psicológica”. 

A vueltas con la justicia

De torcerse la situación y terminar en los tribunales, el litigio no sería el primero de Corbera. El pasado febrero la Audiencia Provincial de Barcelona ratificaba una sentencia en la que condenaba a pagar a la editorial que dirigió dos de sus libros por plagiar al homeópata Cristian Flèche, según adelantó El Confidencial. Flèche «se adhirió a las tesis de Hamer, relacionando la causa de todas las enfermedades a un componente emocional directo y fue el creador del sistema ‘décodage biologique originel’ (DBO).

El frances dio cursos sobre la biodescodificación en la empresa de Corbera entre 2008 y 2010. Fue entonces cuando, al parecer, hubo un enfrentamiento entre ambos por el uso de la idea original. La tensión la zanjó el juzgado de lo mercantil número ocho de Barcelona que concluyó que se usaron materiales de esas charlas para publicar a finales de 2010 dichos trabajos.

Finalmente el fallo matizó que “lo plagiado no son la totalidad de las páginas que se indican sino una parte sustancial de las mismas que se concreta en los propios documentos de las obras infractoras aportados con la demanda”. Asimismo, dejaba la puerta abierta a que «contra la presente resolución podrán las partes legitimadas interponer un recurso de casación y extraordinario por infracción procesal». 

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