Ence triplica sus números rojos y amenaza con llevar a los tribunales la reforma eléctrica

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La pastera cifra el coste de la huelga en Pontevedra y Huelva en 2 millones de euros

R. Rodríguez

José Luis Blasco (KPMG) ; Juan Luis Arregui (presidente de Ence); Ignacio Colmenares (CEO) y Antonio Casal, director de la fábrica de Lourizán | EFE
José Luis Blasco (KPMG) ; Juan Luis Arregui (presidente de Ence); Ignacio Colmenares (CEO) y Antonio Casal, director de la fábrica de Lourizán | EFE

30 de julio de 2014 (15:23 CET)

Todavía es pronto para medir el efecto del plan puesto en marcha por la dirección de Ence para mitigar el impacto de la reforma eléctrica en su actividad, pero es tiempo más que suficiente para valorar los destrozos del cambio normativo en sus ingresos. La pastera con planta en Lourizán entró en pérdidas en el primer trimestre del año, cuando presentó un resultado negativo de 14 millones. Los números rojos se han multiplicado por tres a cierre de junio. El informe semestral remitido por la compañía a la CNMV muestra unas pérdidas de 49 millones de euros. El ebitda se ha reducido un 75% en comparación con el primer semestre de 2013, hasta los 25 millones de euros, y la deuda financiera ha crecido un 43%, situándose en los 125 millones.

La empresa achaca al recorte en los incentivos a sus plantas de cogeneración y biomasa el grueso de sus problemas y estima un impacto de 79 millones por la reforma energética. De esta cuantía, 40 corresponderían con el recorte a las primas por venta de energía, 6 a los ajustes retroactivos a las ventas de electricidad del año pasado y otros 32 millones por provisiones al deterioro de cultivos energéticos que Ence desarrolla en Huelva. Una vez más, la pastera recuerda en su balance que “adoptará las medidas de gestión y legales que se consideren oportunas para la defensa de sus legítimos intereses a fin de eliminar o minimizar los referidos impactos”.

El impacto de la huelga


Aunque es cierto que el principal cambio en la dinámica positiva que había encadenado Ence fue la reforma energética, no fue el cambio normativo el único problema con el que se encontró la compañía presidida por Juan Luis Arregui. Las ventas de celulosa se redujeron un 15%, sobre todo por la caída de precios en un producto que vive, históricamente, fuertes oscilaciones, con picos altos y bajos.

Pero además, la pastera ha tenido que lidiar con una huelga en el mes de junio en las plantas de Lourizán y Huelva que apenas duró dos días. Se negociaba entonces el nuevo convenio para los trabajadores. Pese a la corta duración, Ence cifró el impacto del paro en 2 millones y advierte en su informe semestral que provocó una caída de la producción del 6%. En ambas estimaciones, incluye el efecto de los problemas técnicos registrados en la planta de Navia (Asturias) tras su parada de mantenimiento.

Pontevedra


Por plantas, la de Pontevedra fue la única capaz de mejorar las ventas de celulosa, que se elevaron un 12% respecto al primer trimestre, y mantener más o menos estable la producción, con un ligero descenso del 2%.

Sin embargo, comparando los datos con el primer semestre de 2013 se suma a los números negativos, con una caída del 12% en producción y del 6% en ventas.
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