Ignacio Colmenares y Juan Luis Arregui, consejero delegado y presidente de Ence / Ence
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El plan estratégico de Ence prevé elevar en 20.000 toneladas la capacidad de la fábrica de Lourizán e inversiones adicionales de entre 60 y 110 millones

en A Coruña, 21 de noviembre de 2018 (05:00 CET)

Ence presentó este martes su plan estratégico 2019-2023, que tiene como principal objetivo aprovechar el buen contexto de mercado para prácticamente duplicar su ebitda, elevándolo hasta los 550 millones. La pastera hace sus proyecciones en base al precio actual de la celulosa, aunque estima que subirá en los próximos años. La hoja de ruta prevé una inversión de 1.100 millones, de los que más de la mitad irán al negocio de la pasta de papel, mientras que el resto apuntalará el crecimiento en el área de renovables del grupo, centrada en la biomasa y en la planta termosolar que compró a Iberdrola en Puertollano.

El plan estratégico contempla una inversión en Pontevedra de entre 90 y 140 millones. La más inmediata correspondería a un nuevo incremento de capacidad de 20.000 toneladas para la fábrica de Lourizán el próximo año, a lo que destinaría unos 30 millones. Este mismo año las instalaciones ya culminaron una ampliación de 30.000 toneladas. A mayores, Ence reserva entre 60 y 110 millones para la “excelencia medioambiental” de la planta pontevedresa, así como para seguridad y equipamiento. En conjunto, sumadas las dos partidas, la inversión oscilará entre los 90 y los 140 millones hasta 2023.

Ence diversifica y entra en el textil

En la fábrica asturiana de Navia, el aumento de capacidad previsto es de 80.000 toneladas, lo que requerirá una partida de 70 millones. Fuentes de la compañía explican que cada una de las medidas deberá ser aprobada por el consejo antes de ejecutarse y que se intentará aprovechar las paradas técnicas para las reformas en las plantas, de manera que tengan menor impacto en las operaciones.

Además del incremento de capacidad para aprovechar las favorables perspectivas del mercado, el otro eje clave del plan estratégico es la diversificación de productos. La pastera prevé producir 80.000 toneladas para productos higiénicos absorbentes y 100.000 toneladas de viscosa para el textil a partir de 2020, reservando unos 230 millones de euros para la tarea.

Colmenares: “No veo ningún riesgo”

La compañía ratificó su apuesta por destinar el 50% del beneficio a dividendos y por mantener los niveles de apalancamientos estables a pesar del pulso inversor, en unos límites de 2,5 veces el negocio de la celulosa y 4,5 veces el de energía renovable. Ence consideró indispensables estas dos condiciones para mantener tanto el dividendo como las actuaciones del plan estratégico.

El consejero delegado del grupo, Ignacio Colmenares, defendió que no ve riesgos inmediatos, al menos para todo el próximo año, que puedan amenazar la evolución de la compañía. Consideró que el crecimiento de los costes en energía o químicos frenarán. “No veo un riesgo de subida del precio de la madera, la energía volverá a bajar con el descenso en el precio del crudo y creo que los químicos también irán remitiendo”, zanjó.

Un combustible en duda en Pontevedra

Sí que reconoció el directivo una mota en el despejado paisaje. “En la fábrica de Pontevedra utilizamos un combustible de recuperación en los hornos de cal sobre el que existe la duda de si se puede o no se puede usar. Estamos en conversaciones con el Ministerio al respecto. Si no se pudiera, podría tener un impacto de entre 6 y 8 millones, pero a día de hoy lo estamos comprando”, señaló.

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