Ence lanza un plan de recortes para contrarrestar la reforma energética

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La pastera pretende ahorrar 28 millones hasta 2016 y planea inversiones para mejorar la eficiencia de las plantas fuera de Galicia

Rubén Rodríguez

José Luis Blasco (KPMG) ; Juan Luis Arregui (presidente de Ence); Ignacio Colmenares (CEO) y Antonio Casal, director de la fábrica de Lourizán | EFE
José Luis Blasco (KPMG) ; Juan Luis Arregui (presidente de Ence); Ignacio Colmenares (CEO) y Antonio Casal, director de la fábrica de Lourizán | EFE

06 de julio de 2014 (20:52 CET)

Con la reforma energética y el marco retributivo de las renovables sobre la mesa, Ence ha puesto en marcha un plan para esquivar lo que se le venía encima, el golpe. A la espera de precisar la intensidad del proyectil, ya sabían en la pastera que sus ingresos por cogeneración de energía y sus plantas de biomasa iban a sufrir un severo revés con el recorte a las primas, algo que quedó retratado en el balance del primer trimestre del año, con 14 millones en número rojos.

Pero la compañía que preside Juan Luis Arregui pretende dar la vuelta a los números y recuperar el nivel de beneficio pre-reforma en 2016, según explicó el consejero delegado Ignacio Colmenares a los accionistas. Para ello, ha puesto en marcha el llamado Plan de Recuperación de la Competitividad que afecta tanto a las inversiones en las fábricas como a la estructura de la producción. La primera estación de la hoja de ruta es ahorrar costes, hasta 28 millones, en un proceso que salpica a la plantilla, los proveedores de madera, los puertos de carga y destino e incluso a los transportistas.

Personal y logística


Ence pretende ahorrarse 4,5 millones en gastos de personal. De entrada, esto no debería suponer un recorte de plantilla, más allá del plan de prejubilaciones que se impulsó el pasado año o de que se contraten menos eventuales. El comité de empresa de Pontevedra, así como el de Huelva, llegaron a un acuerdo la semana pasada para cerrar el convenio colectivo de las dos fábricas. Los trabajadores aceptaron, informa UGT, congelar su salario este año, mientras que para los dos siguientes se indexará a la evolución del ebitda de la empresa y del IPC.

La compañía también renegociará a la baja las condiciones de sus puertos de origen y destino (estos últimos, Amsterdam, Brake y Livorno). En el caso de Galicia, afectará principalmente a la rada de Ribadeo, el puerto de referencia para Ence a la hora de cargar producción hacia otros mercados. No será el único cambio en materia logística. La compañía añade en su plan la organización de subastas para el transporte de celulosa en camión en España, aunque no aclara como se realizarán.

12,1 millones en el suministro de madera


Ya se puso en marcha, con fuerte polémica, el recorte en el pago a los proveedores de madera de eucalipto de 3,5 euros por tonelada. Ence, que llegó a un acuerdo con sus empresas suministradores (básicamente, rematantes), explica que aplica el recorte tanto a las compras de madera en pie como a las compras a terceros.

La compañía consumió en el último ejercicio 3,8 millones de metros cúbicos de madera, de los que el 27% corresponde a compras en pie a propietarios (sin cortar). Otro 36% lo adquirió a pequeños proveedores y un 20% a grandes proveedores. Estos colectivos llegaron a frenar el suministro tras el anuncio de la rebaja de precio. Finalmente, llegaron a un acuerdo con la pastera.

Junto a otras medidas para el mejor aprovechamiento de la madera, el recorte supondrá un ahorro de 12,1 millones.

Inversiones, pero no en Galicia


Este plan de ajuste se complementa con otros dos puntos. Una reestructuración del mix de producción sobre el que Ence no da pistas y una inversión de 47 millones para mejorar la eficiencia de sus plantas, 29 millones en 2014 y 18 en 2015.

De esta cuantía poco llegará a Galicia, toda vez que la empresa paralizó sus inversiones en Pontevedra ante la incertidumbre sobre su continuidad en la ría, priorizando el gasto en la fábrica asturiana de Navia. En todo caso, Ence estima que ambas plantas lograrán una mayor eficiencia hasta 2016. En concreto, prevé que Lourizán elevará su producción desde las 417.000 toneladas de 2013 hasta las 435.000 tres años después.

Misión: que el ebitda se dispare

¿Todo esto para qué? Las medidas forman parte de un ambicioso plan para dar carpetazo a la reforma eléctrica y entre ellas está, paradójicamente, el crecimiento en la producción eléctrica con biomasa. Pero no en la península, sino en Canarias y a través de dos nuevas plantas de 70 megavatios cada una.

Si todo sale bien, el ebitda de Ence se disparará en 79 millones de euros entre 2014 y 2015 hasta alcanzar los 169 millones. Pero claro, esas son las previsiones.
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