Ence invirtió el doble en Huelva que en la planta de Pontevedra

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La pastera destinó 9,4 millones a mejorar la fábrica de Lourizán antes de anunciar la paralización de sus inversiones

Juan Luis Arregui, presidente de Ence

30 de mayo de 2014 (22:40 CET)

Ence mantiene dos frentes abiertos que pueden complicar mucho su futuro. Por un lado, la reforma energética del Gobierno que ha castigado los beneficios de la pastera, un 92% menos en 2013, y que puso en peligro la continuidad de la fábrica de la compañía en Huelva. Por otro, la incertidumbre que pesa sobre la renovación de su concesión en Lourizán, que finaliza en 2018. La empresa de José Luis Arregui ya advirtió que no habría plan de inversiones para Pontevedra si no se aclaran las dudas sobre su continuidad.

En el último ejercicio, cerrado en 2013, la pastera elevó la partida destinada a las mejoras en su fábrica gallega hasta los 9,4 millones, frente a los 4,3 millones que invirtió un año antes. La cifra es considerable, teniendo en cuenta que Ence genera además importantes ingresos a las madereras gallegas por compra de eucalipto. Sin embargo, de las tres plantas que gestiona en España, la pontevedresa fue la última en cuanto a inversión. A Navia (Asturias), la compañía destinó 14,06 millones para mejorar “la eficiencia del proceso productivo de pasta de papel, optimizar la generación de energía eléctrica y mejorar el respeto al medio ambiente”, según consta en la memoria de la compañía. A Huelva destinó 19,2 millones, el doble que a Pontevedra.

Inversión medioambiental


En el caso de la planta asturiana, la inversión se duplicó respecto a 2012 (6,2 millones). Es un centro importante para Galicia tanto por generar actividad portuaria en los muelles gallegos por el transporte de madera, como por la compra de eucalipto para abastecerla.

En los últimos años, la inversión en Pontevedra se ha quedado en el último puesto entre las fábricas de Ence. En parte, porque el plan medioambiental de ‘cero olores’ puesto en marcha en 2009 parece avanzado. El último año se destinaron 1,6 millones a este concepto, otros 2 millones están presupuestados para reducir el impacto visual y 0,53 millones se emplearon en reducir emisiones. En Huelva, por ejemplo, estaban comprometidos 13,2 millones en inversiones ambientales, mientras que a Asturias se destinaron 12 millones solamente para ampliar la planta de tratamiento de efluentes.

Energía

Las inversiones de la compañía también dan buena cuenta de lo que se juega en la reforma eléctrica del Gobierno. Ence ha puesto en marcha una planta de generación de energía con biomasa en Huelva, con una potencia instalada de 50 megavatios. El coste total asciende a 134,6 millones, de los que se abonaron 19,2 en el último ejercicio.

Algo similar sucede en Mérida, donde la pastera puso en funcionamiento otra planta de biomasa de 20 megavatios con una inversión de 80,7 millones. En 2013 se abonaron 44,6 millones.
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