Ence invertirá 662 millones hasta 2020, con la duda de Pontevedra

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La compañía prevé aumentar la capacidad de la fábrica de Lourizán y abrir nuevas plantas de biomasa

El presidente de Ence, Juan Luis Arregui, y el consejero delegado, Ignacio Colmenares

en A Coruña, 19 de noviembre de 2015 (12:23 CET)

Superado el mal trago del cierre de la planta de Huelva y del impacto de la reforma energética, Ence ha vuelto a beneficios y ha retomado el pulso inversor. La compañía prevé invertir 662 millones durante los próximos cinco años, en los que, si las cuentas no fallan, el ebitda alcanzará los 367 millones de euros, lo que supone prácticamente doblar el previsto para este año, que se estima en 201 millones de euros.

La pastera destinará 337 millones de euros al negocio de la celulosa y otros 325 millones al de la energía, según consta en su plan estratégico 2016-2020 remitido este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Estas partidas reforzarán la línea que ha mantenido en los últimos años respecto a las fábricas, con un aumento de capacidad de Lourizán y del centro asturiano de Navia. Todo ello, claro está, a la espera de que la fábrica de Pontevedra logre el visto bueno para su continuidad en la ría.

Además de las inversiones en materia medioambiental, el esfuerzo de Ence en cuanto a los centros productivos se está enfocando en la reducción de los costes.

Previsión optimista

A Ence le debería ir bien. Eso cree la compañía, que se compromete a mantener una remuneración atractiva para el accionista. De mantenerse la evolución del precio de la celulosa y el tipo de cambio dólar/euro en los niveles actuales (810 dólares por toneladas y 1,05 dólares/euro), podría lograr este año un ebitda de 201 millones de euros, de los cuales 169 millones corresponden al negocio de celulosa y los 32 millones restantes al de energía.

El consejero delegado, Ignacio de Colmenares, ha subrayado que para lograr la mejora de los resultados la firma llevará a cabo un "ambicioso" plan de inversión que permitirá incrementar la capacidad de las fábricas de celulosa, reducir los costes de producción y aumentar la generación de energía renovable con biomasa.

"Los avances logrados gracias al plan de transformación de los últimos dos años y las medidas que hoy anunciamos para el periodo 2016-2020 van a consolidar a Ence como una de las compañías más competitivas de su sector en el mundo", ha celebrado.

El negocio energético

La generación de energía con biomasa también será un capítulo de inversión destacado del plan. En este sentido, Ence está estudiando la apertura de nuevas plantas de biomasa en el mundo y su experiencia en este terreno le permitirá aprovechar las oportunidades de la biomasa, que se espera se desarrolle con fuerza en los próximos cinco años.

El consejero delegado de Ence ha afirmado que la compañía está preparada para ser protagonista en la bioeconomía, otro campo que cada vez está ganando más espacio.

"Si Ence ha realizado importantes progresos en la generación de energía a partir de la celulosa, también está preparada para afrontar con éxito los retos de la biorrefinería", señaló el consejero delegado, quien destacó que la compañía ya está estudiando con detalle el funcionamiento de las plantas experimentales que convierten lignina en biofuel y el desarrollo de productos basados en la nanocelulosa.

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