El turismo rural culpa a meteorólogos y establecimientos ilegales de su caída 

stop

Según Fegatur, la Federación Gallega de Turismo Rural, más allá del clima el problema está “en las predicciones de determinadas cadenas” 

26 de abril de 2012 (21:54 CET)

Los hosteleros dedicados al turismo rural en Galicia anuncian que las perspectivas para este verano no son nada halagüeñas. Si bien el sector tuvo un boom generalizado en la comunidad entre los años 2003 y 2007, debido a las subvenciones que generaba la construcción de una casa de turismo rural, la burbuja se rompió cuando el grifo de las ayudas se cerró. Las pernoctaciones en este tipo de establecimientos caen en picado en la comunidad.

El sector asegura que, además de la propia crisis que vive la hostelería en Galicia, el turismo rural tiene un grave problema añadido: la proliferación en los últimos años de viviendas rurales ilegales. Además, sostienen que a la hora de captar turistas, más allá de la climatología, el problema está en “las predicciones meteorológicas de determinadas cadenas”. Así lo asegura Cesáreo González, el presidente de Fegatur (Federación Gallega de Turismo Rural).

Más de 100 casas de turismo ilegales

Según los datos del INE (Instituto Galego de Estadística), en el año 2010 en Galicia había registradas 538 casas de turismo rural. Desde Fegatur manifiestan que en la actualidad sobrepasan las 600. Con un precio medio que ronda los 60 euros por habitación y noche, los empresarios denuncian la fuerte intrusión en el sector.

“Existen muchas casas ilegales de turismo rural que están aumentando la crisis que ya vive este sector de por sí. Ahora mucha gente pone su casa de la aldea a alquilar durante las vacaciones. Es muy fácil localizarlas en Internet”, denuncian. “Una casa ilegal en pleno mes de agosto y en A Costa da Morte puede alquilarse por unos 600 euros. Si la casa fuera legal no llegarían ni 3.000”, añaden. Desde Fegatur contabilizan más de 100 casas rurales fuera de la legalidad en Galicia.

Galicia no sabe captar extranjeros


Otro de los problemas añadidos y que explica la caída del turismo rural en Galicia tiene que ver con la incapacidad para encontrar turistas de fuera de España.

Atendiendo a los datos de INE, en lo que va de 2012, por las casas rurales gallegas pasaron 7.591 turistas españoles, mientras que el índice de extranjeros cae a 303 turistas.

La ocupación de los establecimientos de turismo rural en enero de este año cayó en más de siete puntos con respecto a 2011, y 24 desde 2009.
 
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad