El turismo rural busca redefinirse tras uno de los peores años de su historia

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El sector dice que "solo aguantan" los establecimientos que están dentro de la Ruta Xacobea

Balneario de Carballo

10 de agosto de 2012 (19:38 CET)

“Este ha sido el peor año desde que empezamos a hablar de crisis”. Así de rotundo se muestra Cesáreo González, presidente de la Federación Galega de Turismo Rural (Fegatur). Según datos del Instituto Nacional de Estadística, las pernoctaciones en establecimientos de turismo rural han descendido un 11,35% en el mes de junio en relación al mismo mes del año pasado. En el sector creen que la tendencia negativa se mantendrá durante todo el verano y esperan una fuerte caída en agosto.

La situación económica ha sido clave en la bajada del turismo rural gallego. Pero en el sector no ocultan que hay más aspectos a mejorar. “Necesitamos mayor coordinación entre las casas de turismo y también con las empresas de ocio. El que sólo ofrece habitaciones, no vive”, asegura González.

“El compromiso para el próximo año es aumentar las actividades, más gastronomía y más ocio, y más colaboración entre administración, empresas y casas rurales”, concluye.

Ruta Xacobea

Las casas que mejor aguantan la caída son las situadas en las rutas Xacobeas, que mantienen el nivel de ocupación por encima del 50% y con picos importantes el fin de semana. Según los datos de Fegatur, las casas de turismo rural situadas en el camino francés están en un 70% de ocupación, mientras que las de la ruta portuguesa aguantan con un 50% de ocupación en lo que va de verano.

En el resto de ubicaciones comparten los problemas. Muy pocas reservas, un aumento de las cancelaciones en relación a otros años y muchas pernoctaciones de un solo día. “La situación económica la notas en el viajero. Hay más reservas de última hora, de una noche, y más cancelaciones, en parte, porque se buscan opciones más baratas”, explica González.

Cierres parciales

Ante la mala situación, el sector se está planteando mantener los establecimientos cerrados de octubre a Semana Santa para reducir costes. “Es una cuestión que han planteado varias de las casas y que comentaremos en la Federación”, dice el presidente de Fegatur.

Hasta ahora, los cierres se producían en enero y febrero en parte de los establecimientos, aunque en el 2012, algunas de las casas de turismo rural ya se vieron obligadas a cerrar sus puertas durante los cuatro primeros meses del año por la falta de reservas.

En Fegatur descartan, por el momento, el cierre definitivo de establecimientos. “Si fuéramos una empresa normal sí que habría cierres –expone Cesáreo González--, pero la gran mayoría de los que atendemos somos los propietarios de las casas. Sí que influye a la hora de contratar personal y en el número de horas contratadas”, concluye.
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