El sector pesquero firma el peor arranque del año desde el 'Prestige'

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Facturó 26,5 millones en enero, un 17% menos respecto a 2013

Un hombre observa los efectos del temporal | EFE

31 de enero de 2014 (19:21 CET)

La cadena de temporales que azota desde principios de mes el litoral está aguando aún más la tradicional cuesta de enero que suele padecer el sector gallego de producción pesquera, en consonancia a los descensos de la demanda y los precios tras las fiestas navideñas. El patinazo del arranque del año, además, comprometerá a la baja la cifra de negocio de todo 2014, que en términos normales se saldaría con unas ventas por valor de más de 400 millones de euros.

En comparación con el cierre de enero del año 2013, el registro de la cifra de negocio de la actividad extractiva ha caído en conjunto en 5,5 millones de euros (17% menos). Si se habla del volumen de producto vendido, los marineros también muestran una mueca de descontento, al reflejarse la inactividad de la flota en cerca de 2.078 toneladas menos (7.943 y 10.021, respectivamente).

Sin precedentes

Esta marca tan pobre, originada como consecuencia de los continuos amarres de la flota por la imposibilidad de faenar, no tenía precedentes en las estadísticas de la bolsa de datos de la Consellería do Medio Rural e do Mar, a excepción del fatídico año 2003, cuando la catástrofe del Prestige (hundido en noviembre de 2002) desplegó todos sus efectos en la costa gallega.

Mientras que al cierre de enero de este año la facturación global de las lonjas se ha situado en 26,5 millones de euros, en el mismo período del año 2003 fue de 15,5 millones. Dos momentos tan adversos como difíciles de olvidar para el sector pesquero gallego. Pero con una diferencia. La cifra de 2003 fue la más baja de los últimos 14 años y de toda la serie histórica conocida. Su origen hay que buscarlo en el devastador efecto de la marea negra, que provocó que sólo se abriesen 15 de las 62 lonjas de la comunidad gallega.

Tendencia rota

La serie histórica desde 2002, el primer año del que se poseen datos completos por lonja y especie, marca a lo largo del tiempo una tendencia homogénea tanto en volumen como en ventas. Sólo se quebró estrepitosamente en enero de 2003, en plenos efectos del hundimiento del Prestige frente a las costas gallegas.

Y la fractura de la línea homogénea ha vuelto a reproducirse en 2014 por primera vez desde esa fecha, aunque con menos virulencia y por otros motivos, tras arrojar una cifra de negocio conjunta de 26,5 millones de euros. En el mismo período de lectura de 2013 la facturación se elevó a 31,8 millones.

Valores máximos

La tendencia histórica ha sido la de terminar el mes de enero de cada año en unos registros de ventas sistemáticamente por encima de los 20 millones de euros. El negocio mensual ha oscilado entre los 22,1 millones de 2002, como cifra mínima, a excepción de los 15,5 de 2003, hasta los 35 millones redondos del año 2008, justo el que puede considerarse el inicio de la crisis económica.

Ese último año de gloria económica y principio de la recesión, el precio anual más alto de los productos pesqueros gallegos lo marcó la subasta de A Coruña, con los 147 euros pagados por un kilo de camarón común. En enero de 2014, el trono ha sido también para el camarón, pero esta vez se ha vendido a 180 euros en A Guarda.
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