La concesión del aparcamiento y locales comerciales de la Plaza de Lugo está entre las más rentables de A Coruña

El Santander exige más de un millón de euros al Concello de A Coruña

El Santander y el ex de Inditex, Juan Carlos Rodríguez Cebrián, exigen al Ayuntamiento que pague su deuda en la concesión del mercado de la Praza de Lugo

Además de mucho ladrillo tóxico, Banco Santander heredó del Popular una concesión de los más rentable en la ciudad de A Coruña. SA Internacional de Terrenos y Edificios, conocida como Saite, explota parte de los locales comerciales y el aparcamiento del mercado municipal de la Praza de Lugo, una zona comercial de la ciudad con inquilinos ilustres como Fnac, Pull&Bear, Zara o Carolina Herrera.

Tras la compra del Popular, la entidad que preside Ana Botín se quedó con el 50% de la concesión, que se prolongará hasta el año 2056. El otro 50% está en manos del empresario Juan Carlos Rodríguez Cebrián, marido de la sobrina de Amancio Ortega, Dolores Ortega Renedo, y ex director general de Inditex.

Una concesión rentable

Saite es de lo más rentable. Como un reloj, clava su cifra de negocio en los 2,8 millones anuales y logra unos beneficios siempre próximos, al menos en los últimos cuatro años, a los 1,5 millones. Pocas variaciones se producen si no se eleva la partida para el mantenimiento del edificio. La concesionaria ha acumulado unos fondos propios de casi 17 millones y a cierre de 2018 tenía 7,5 millones de deuda.

A pesar de la estabilidad del negocio, el Santander y Rodríguez Cebrián tienen cuentas pendientes con el Concello de A Coruña, a quien en el último ejercicio abonó casi 120.000 euros por impuestos y el pago del canon de la concesión. Los socios de Saite han exigido por la vía judicial el pago de más de un millón de euros al Consistorio vinculados a los acuerdos para la construcción del mercado, una obra que el ex alcalde Francisco Vázquez adjudicó en 2002 a la sociedad junto a Acciona.

Una década en los tribunales

La concesionaria y el Ayuntamiento no se ponían de acuerdo sobre quién y en qué porcentaje debía pagar los gastos del aval y determinados gastos comunes de la infraestructura. Fue el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, en una sentencia de 2013, quien repartió responsabilidades a raíz de un recurso presentado por la empresa, entonces participada por Banco Pastor. El fallo dejó un saldo favorable a la concesionaria de 1,06 millones de euros.

Desde entonces está esperando Saite que le pague el Concello. Hasta ahora. Coincidiendo con la nueva propiedad de Banco Santander, la concesionaria presentó el pasado 15 de enero en el Juzgado Contencioso Administrativo número 1 la ejecución forzosa de la sentencia. En realidad, Botín y Rodríguez Cebrián reclaman más que ese millón de euros, pues cargan a la factura los intereses de demora generados durante estos años, aunque Saite no los cuantifica en su memoria de ejercicio.

“Siguiendo un criterio de prudencia y dadas las incertidumbres existentes sobre la resolución final de la solicitud de ejecución de Sentencia, la sociedad ha decidido no reconocer los importes correspondientes a intereses ordinarios, intereses de demora y otros conceptos, reclamados en dicho escrito de ejecución y que exceden del saldo deudor reflejado en balance”, explica la concesionaria.

El asunto tiene todavía recorrido, pues el Ayuntamiento presentó alegaciones en marzo que esperan respuesta judicial.

Un artículo de Rubén Rodríguez

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