El nuevo Audi Q3

El Salón del Automóvil confía su éxito a las novedades de tres marcas

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AUTOMOCIÓN

12 de mayo de 2011 (19:27 CET)

Día uno del Salón Internacional del Automóvil y prácticamente no quedan novedades por presentar. Durante esta jornada, coto de profesionales del sector y de la prensa acreditada, las 35 marcas participantes han puesto toda la carne en el asador a la espera de que el gran público llegue este viernes y empuje las ventas de un sector duramente castigado por la crisis.

Los niveles de matriculación de vehículos privados han caído a niveles de hace dos décadas, según los importadores, por lo que los expositores esperan reavivar un año que no mostrará síntomas claros de recuperación hasta el primer trimestre de 2012. Las novedades de esta edición sirven de gancho para atraer público a los stands que, cual concesionario, tienen la misión de cerrar operaciones. Fira de Barcelona espera atraer a un millón de visitantes.

A pesar de que Audi, BMW y Hyundai introducían primicias europeas y mundiales, Seat ha concentrado buena parte de la atención de la prensa especializada. Su presentación ya es un clásico del salón y es de largo la que convoca a más periodistas. El presidente de la firma, James Muir, escoltado por dos prototipos de sus próximas apuestas -la línea IB-, ha asegurado que “estamos llevando a Seat a la recuperación: nuestras ventas se han incrementado un 3% y generaremos nuevos empleos gracias al Audi Q3”.

El modelo que ha salvado Martorell se había presentado apenas dos horas antes por primera vez en Europa, aunque Audi ya mostró en la edición del salón de 2009 los primeros prototipos. La producción de este vehículo ha permitido no sólo garantizar los empleos existentes en Seat, sino también contratar hasta 700 profesionales más.

Los concesionarios también lloran

El sector del motor ha vivido convulsionado los últimos meses. Miles de puestos de trabajo han pendido de un hilo y sólo negociaciones de última hora han permitido su consolidación, el caso de Seat y Audi no ha sido el único. A los fabricantes españoles siempre les queda el recurso del mercado internacional. Pero quienes están sufriendo implacablemente la contracción del mercado son los concesionarios. En abril, las ventas minoristas de turismos y todo-terreno cayeron un 23%.

Ni el sector del vehículo de lujo ha escapado a este hundimiento. Joan Pla, consejero delegado de Quadis, el mayor distribuidor en Catalunya de firmas como Ferrari o Maserati, reconoce a Economía Digital que “antes acudía a nuestras tiendas un determinado grupo de clientes que ya no tienen la misma capacidad financiera de años atrás”. Sin embargo, este tramo de vehículos se recupera, según las previsiones de esta red de concesionarios, y el Salón del Automóvil “ayudará a estimular las ventas”, según Pla, en parte también “a la menor competencia provocada de este año”.

No sólo el lujo tiene esta esperanza. Todas las marcas confían en que esta semana de Salón salve sus resultados anuales.
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