El rival de Hércules de Armamento se llevará a Vigo su proyecto para la Fábrica de Armas

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El grupo IFFE se compromete a luchar hasta el final por gestionar el centro coruñés pero ya tiene alternativa por si no resulta adjudicatario

Rubén Rodríguez

Concentración de trabajadores de la Fábrica de Armas frente a la Delegación del Gobierno en Galicia / EFE
Concentración de trabajadores de la Fábrica de Armas frente a la Delegación del Gobierno en Galicia / EFE

22 de septiembre de 2014 (23:27 CET)

Una semana después de que Hércules de Armamento obtuviera la mayor puntuación en el concurso organizado por Defensa para la gestión de la Fábrica de Armas, da la impresión de que todo sigue en el aire. Los ex trabajadores de la planta han demandado conocer un proyecto del que no pueden informar ni Xunta ni Concello de A Coruña y han sembrado dudas sobre la solvencia de Hércules de Armamento y de sus administradores; el delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez, ha defendido a capa y espada la limpieza del concurso; y, mientras la adjudicación definitiva no se produce, la empresa ganadora intenta esquivar las críticas y desgrana con cuentagotas algunos de sus planes para el centro coruñés. Un lío.

En medio de esta tormenta, con un concurso público y un futuro gestor cuestionados, un tercer actor se mantiene a la espera, “atento” y “preocupado”, según asegura. El grupo IFFE, el otro candidato a hacerse con la gestión de la antigua Santa Bárbara, se ha ganado el favor de los sindicatos porque ha explicado su proyecto, que tiene en el equipo directivo y en la diversificación del negocio hacia la producción civil sus puntos fuertes. Pero IFFE no está dispuesto a que el trabajo realizado para competir por la Fábrica de Armas caiga en saco roto y tiene en la recámara un plan alternativo por si las decisiones del Ministerio lo alejan del emplazamiento coruñés. Dicho plan está más al sur, concretamente en Vigo.

Una solución mala

Trasladar el proyecto a la ciudad olívica es una solución que en IFFE nadie desea por un problema de calendario y capacidades. De entrada, las autorizaciones medioambientales para realizar tratamientos superficiales, como anonizados o lacados, requerirían entre dos y tres años de trámites, lo que limitaría enormemente los trabajos para aeronáutica, explican en la empresa. La Fábrica de Armas ya tiene estos permisos. Por otro lado, habría que adaptar el plan de inversiones a un nuevo emplazamiento. Otro problema.

Pero que nadie se engañe. Las instalaciones olívicas en las que se refugiaría IFFE tienen nombre y apellidos, aunque por ahora, el grupo no quiere revelarlos. De momento ha maniobrado en dos sentidos. Ha establecido un techo salarial para los directivos --la empresa siempre ha defendido que dichos salarios estarán indexados con los resultados de la compañía-- y continúa realizando inversiones, por ejemplo, en moldes de composite, a pesar de quedar por debajo de Hércules de Armamento en el concurso orquestado por Defensa.

¿Recurrir el concurso?

A corto plazo, el partido se sigue jugando en A Coruña, al igual que en Madrid y en Santiago si la Xunta se anima a decir que esta boca es mía, como le pide el antiguo comité de empresa. IFFE se mantendrá a la espera de acontecimientos. El calendario establece que Hércules de Armamento debe recibir la adjudicación definitiva y presentar los avales, después quedará un mes para reclamaciones y dos para el contencioso administrativo. Su rival no deja claro si recurrirá a ninguna de estas vías, pero sí que manifiesta que “luchará hasta el final” por su proyecto. Se impone la prudencia.

Saben en IFFE que el historial de Hércules de Armamento tiene algunos puntos controvertidos. Principalmente, la ampliación culminada el pasado 12 de mayo que elevó el capital de la sociedad de los 3.000 euros a los 607.000 apenas seis meses después de su constitución. Uno de los socios, Ramón Mejuto, aseguró con rotundidad que no había irregularidad alguna en la operación, en la que se incorporó a la empresa Couto Arévalo Impor Expor, administrada por la esposa de Mejuto, y Businessnear, que tiene como socio único a Juan José Gómez Rey (el otro socio inicial), al accionariado.

Enfado

Por ello, y porque necesitan conocer los detalles de la valoración de los proyectos en el concurso antes de iniciar ningún movimiento, se mantienen a la espera. Son más rotundos, en cambio, respecto a las declaraciones de Juan José Gómez en Radio Coruña Cadena Ser, en las que dejó caer que el Concello de A Coruña había filtrado datos del proyecto de Hércules de Armamento a su rival.

IFFE dice estar “atónita”. Considera que el alcalde de A Coruña, Carlos Negreira, debería salir al paso de las insinuaciones y asegura que hará “todo lo que en derecho permita la defensa” de sus intereses.
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