El presidente del Celta entra en el negocio del vino gallego

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Carlos Mouriño monta en Vigo una empresa de producción y venta de caldos con un reconocido bodeguero como socio

Carlos Mouriño / EFE

20 de junio de 2013 (22:58 CET)

Grandes fortunas, tanto de España como del extranjero, han puesto los ojos en la viticultura gallega. Según se refleja en el Registro Mercantil, el presidente del Celta de Vigo, Carlos Mouriño Atanes, está entre los que apuesta por este sector y acaba de montar en la ciudad olívica la sociedad Grandes Pagos Gallegos de Viticultura Tradicional.

Constituida a finales de mayo con un capital social de 790.000 euros, la empresa tiene como objeto social “la explotación agrícola dedicada a la obtención y comercialización de uva, y de fabricación, distribución y ventas de cualquier bebida alcohólica”, así como “la adquisición y tenencia de participaciones sociales y acciones en sociedades idénticas o de análogo objeto social”.

Socios del sector

La empresa cuenta como administradores solidarios, además de a Mouriño, a Manuel Estevez Vaqueiro –actual administrador de Inverhismex SL, una de las sociedades de inversión de presidente de Celta-- y al bodeguero José Manuel Martínez Juste.

Martínez Juste es el presidente de la Asociación Gallega de Enólogos y, además, administrador único de Bodegas Martínez Serantes. Situada en Ribadumia (Pontevedra), comercializa los albariños Franxamar, Dona Rosa y Alba Rosa.

Los negocios de Mouriño

La experiencia dice que Carlos Mouriño suele acertar en sus negocios. Presidente del grupo corporativo GES (Grupo Energético del Sudeste) se labró una fortuna considerable al otro lado del Atlántico. Fue en México donde comenzó a crecer tras la compra de gasolineras en la zona de Campeche. Hoy en día posee un entramado empresarial que aglutina a más de 80 sociedades entre el país azteca y Galicia.

En 2011 cerró una gran operación financiera con la que vendió la calderera Gándara Censa al gigante chino Citic Heavy Industries en uno de los pocos negocios que, de momento, se han cerrado en Galicia con inversores asiáticos.

Horacio Gómez, otro presidente 'bodeguero'

Pero, más que por sus apuestas económicas, Mouriño es conocido por haber comprado el 39% de las acciones del Real Club Celta de Vigo al anterior presidente, Horacio Gómez. Irónicamente este también es un apasionado de la viticultura de la zona.

Gómez llegó a tener el 50% de las bodegas Agnus Dei, y junto con el presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, y el ex alcalde de Ourense Manuel Cabezas, montó Vinum Terrae. La sociedad vitivinícola que Novagalicia Banco acaba de vender al grupo catalán Freixenet.

El interés de Freixenet en Galicia

Y es que a pesar de la crisis de consumo, los negocios relacionados con los vinos gallegos atraen muchas miradas. Freixenet acaba de comprar parte de Vinum Terrae a NCG, pero ya hace años que decidió apostar por la denominación de origen Rías Baixas.

De hecho, participó en la puja para hacerse con la emblemática bodega del Pazo de Baión, que fue propiedad del narco Laureano Oubiña. No obstante, en esa ocasión, la partida la ganó la cambadesa Condes de Albarei.

El interés por el mercado gallego del vino llega hasta Asia. Así lo rebelaron a Economía Digital desde el portal de inmuebles singulares Aldeas Abandonadas. Sus gestores destacan que cada vez son más los empresarios nipones que se interesan por pazos gallegos que cuenten con bodegas y viñedos.
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