El presidente de Navantia gana más en plena crisis del grupo de astilleros

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El sueldo de José Manuel Revuelta se elevó hasta los 183.105 euros en 2014, 6.000 euros más que el año anterior

R. Rodríguez

Firma del acuerdo con Pemex a la que asistieron José Manuel Revuelta (a la iquierda de la imagen) y Ramón Aguirre (cuarto por la izqu.)
Firma del acuerdo con Pemex a la que asistieron José Manuel Revuelta (a la iquierda de la imagen) y Ramón Aguirre (cuarto por la izqu.)

en A Coruña, 13 de junio de 2015 (02:04 CET)

No se subió el sueldo, pero el presidente de Navantia, que ya estaba entre los altos cargos del Gobierno mejor pagados, cobró más en 2014. Así lo muestra la información de los propios astilleros públicos, obligados a un semi sptriptease por la Ley de Transparencia, que registra una remuneración de 183.105 euros para José Manuel Revuelta. Son casi 6.000 euros más que en el ejercicio anterior, cuando ingresó 177.432 euros.

El aumento se debe a una parte variable de su sueldo que crece en función de los meses trabajados y que se cobra al año siguiente. En 2013 fue menos dinero, pues Revuelta se incorporó a la presidencia de Navantia en abril de 2012. Al año siguiente, continuó en el puesto los 12 meses, por lo que la parte que se cobra al año siguiente, en 2014, es mayor y provocó el aumento de la retribución. La cuantía, en todo caso, generó fuerte polémica cuando se hizo pública, sobre todo porque coincidió con las gradas vacías de los astilleros -mientras se esperaba el buque de Pemex-- y con un enfrentamiento entre la Xunta y la dirección de Navantia.

Los contratos del año

El sueldo de José Manuel Revuelta, junto al de Ramón Aguirre (210.00 euros), presidente de la sociedad pública que controla Navantia, están entre los más elevados de los altos cargos del Gobierno. Duplican el de Mariano Rajoy (78.185 euros ) y triplican el de Feijóo (67.000 euros). Las críticas se enfocaron sobre todo en el agujero contable de los astilleros públicos, que en 2013 perdieron 57,7 millones de euros y el año anterior 78,2, y en la falta de carga de trabajo que llevó a los operarios del naval a movilizarse semana sí semana también.

En 2014, las noticias fueron algo mejores, aunque solo pudo atribuírsele a Navantia la consecución de dos contratos. Los firmados con Iberdrola para la construcción de la subestación y estructuras jackets del parque eólico marino Wikinger (Alemania). También llegó el buque de Pemex, una vez finalizado en enero el concurso realizado por la petrolero, aunque, como es sabido, la negociación venía de antes y en ella jugó un papel destacado la Xunta.

El otro contrato del curso pertenece al mercado interno de Navantia y llegó por la vía política, cuando el Gobierno aprobó la financiación para el Buque de Acción Marítima para la Armada. 

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