El PP impone su mayoría para ampliar los horarios comerciales

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La nueva normativa gallega dará plena libertad horaria a los locales de menos de 300 metros

Marineda City, en A Coruña

12 de febrero de 2013 (18:46 CET)

El Parlamento ha aprobado la modificación de la ley gallega de horarios comerciales con los únicos votos favorables de los diputados del Partido Popular. El objetivo de la Xunta es adaptar la normativa gallega al decreto estatal que estipuló en julio la liberalización total de horarios, motivo que provocó más de una crítica entre las fuerzas de la oposición. “Para ustedes, España manda y la Xunta y el PP obedecen", acusó el BNG.

El nuevo texto establece que los locales con menos de 300 metros de superficie útil para exposición y venta al público --frente a los 150 actuales-- tendrán plena libertad horaria, distinguiéndose así de establecimientos de superiores dimensiones, para los que se fijan un total de 10 domingos y festivos de apertura autorizada al año --la ley estatal permite hasta 16--.

También se amplian las horas semanales de apertura de 72 a 90 y se elimina el requisito de que, durante los domingos y festivos, el horario máximo sea de 12 horas.

Oposición del sector

La medida fue duramente criticada por la Federación Galega de Comercio desde que la Xunta hizo pública su intención de modificar la ley. El pequeño comercio no tiene margen de beneficio suficiente para abrir más días, por lo que entienden que la normativa solo beneficiará a las grandes superficies.

Los grupos de la oposición se han sumado al rechazo. Entre otros motivos, porque la nueva norma rompe con la Ley de Horarios Comerciales de Galicia consensuada por las fuerzas políticas durante el Gobierno de Emilio Pérez Touriño, incluido el PPdeG.

Este detalle, ha servido al diputado socialista, Manel Gallego, para arremeter contra la nueva norma. "Cuando este proyecto de ley salga de aquí hoy será sólo una ley del PP, no como la anterior, que era de toda la sociedad gallega", advirtió.

Conde se refugia en las multas

Pero de hecho, el cambio de normativa podía ser mucho más severo. La Xunta concede el número mínimo de festivos que permite la norma estatal a las superficies de más de 300 metros. Podrán abrir 10 festivos, en lugar de los 8 actuales, aunque la ley permite hasta 16.

Esta aplicación, más suave de lo permitido, ha servido al conselleiro de Economía para destacar la complicidad del Ejecutivo gallego con el sector. "La ley se adapta a las necesidades de Galicia, mantiene el equilibrio”, aseguró Francisco Conde.

El texto también establece que las multas por faltas leves reducen su intensidad --bajan de un máximo de 60.000 euros a 1.500--, mientras que las graves podrán alcanzar un millón. Una medida que, según la Xunta, beneficiará al pequeño comercio en detrimento de las grandes superficies.
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