El pluriempleo de Alvariño, tesorero de la nueva cámara del sur, tras dejar la patronal

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En plena reordenación del grupo familiar, el ex presidente de los empresarios gallegos suma su puesto en la primera cámara fusionada de Galicia a los de vocal del Colegio de Abogados, presidente del Club Financiero, del Salón del Automóvil de Vigo y miembro del patronato del Instituto Ferial de Vigo y del comité ejecutivo de Navalia

José Manuel Fernández Alvariño

en A Coruña, 26 de mayo de 2016 (01:03 CET)

José Manuel Fernández Alvariño sigue al pie del cañón después de dejar atrás su etapa al frente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG). Desde Vigo, ciudad en la que se mueve como pez en el agua, maneja todos sus negocios y participa activamente de su vida empresarial.

A pesar de que por su edad ya podría estar disfrutando de un retiro dorado, Férnandez Alvariño ha optado por permanecer activo y pluriempleado. En la actualidad es colegiado ejerciente en el Colegio de Abogados de Vigo, del que también es vocal; miembro del patronato del Instituto Ferial de Vigo (Ifevi), y tesorero dentro del comité ejecutivo de la recién creada Cámara de Pontevedra, Vigo y Vilagarcía de Arousa.

En el ámbito ferial también ejerce funciones de responsabilidad, pues preside el Salón del Automóvil de la ciudad olívica y también forma parte del comité ejecutivo de Navalia, la feria del sector naval que se celebra estos días en Vigo.

Al margen de estos cargos, Fernández Alvariño ostenta la presidencia de varias empresas, como es el caso del Club Financiero Vigo, la sociedad que gestiona el edificio que alberga la sede del Círculo de Empresarios de Galicia, o Produalsa, compañía dedicada al sector cárnico en la que figura su hijo como consejero delegado.

Brazo inversor

Tiempo para aburrirse no tiene. Y, por si esto fuera poco, aún le queda Alvariño Inversiones, de la que cuelgan una quincena de sociedades y en cuya reorganización ya trabaja el ex presidente de la patronal. Quiere darle un giro a su estructura y articularla en torno a tres ejes bien diferenciados: el negocio inmobiliario por un lado, el energético por otro, y una tercera pata en la que quedarán englobadas el resto de firmas.

De momento, reconoce, sus planes no han variado desde que anunciara esta modificación el pasado mes de marzo. Ya entonces apuntaba que no sería un proceso inminente, puesto que Hacienda debía responder aún a una consulta sobre el impacto que el nuevo reparto podría tener en el grupo familiar. Todavía sigue a la espera de esa respuesta, pero desde luego no de brazos cruzados.
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