El plan de rescate de Pescanova prevé su exclusión de Bolsa

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La operación acordeón diseñada para recapitalizar la multinacional conllevará su salida del mercado bursátil

Planta de Pescanova en Chapela

14 de noviembre de 2013 (23:11 CET)

La hoja de ruta diseñada por los administradores concursales y la gran banca acreedora para reflotar Pescanova conllevará su exclusión de cotización en el mercado continuo. Aunque no está incluido en el plan de viabilidad presentado la semana pasada al consejo de administración de la multinacional, al encontrarse el concurso de acreedores todavía en la fase común, el proceso está perfilado en varias de sus patas, que incorporan quitas de deuda y su capitalización por parte de la banca. Será en ese momento, cuando se inicie la fase de convenio, que también incluirá un aplazamiento para el pago de parte de esa deuda, cuando se abra la puerta para el abandono de Pescanova de la Bolsa.

Suspendida de cotización desde el pasado 12 de marzo, lo más previsible es que Pescanova no vuelva a cotizar en el parqué madrileño. Ni siquiera hará falta una OPA de exclusión, que es lo habitual con empresas cotizadas en condiciones normales. Porque la conversión de deuda por capital de la multinacional gallega se articulará mediante una operación acordeón, con reducción a cero del valor de sus acciones, para inmediatamente después llevar a cabo una ampliación de capital, que también establecerá un derecho de suscripción preferente para los accionistas.

Operación acordeón


Será en ese momento cuando las entidades que apuesten por la conversión de deuda por capital entren definitivamente en el accionariado de la multinacional, pasando a ser sus accionistas de control. Entre ellas, los integrantes del núcleo duro de la banca acreedora (NCG, Sabadell, Santander, Popular, Caixabank, Bankia y BBVA) pasarán, en proporción todavía por establecer, a ser sus accionistas de referencia, aunque todo indica en que el porcentaje de deuda contraído marcará el peso de cada uno de los bancos en la capitalización final.

También, en ese momento, cuando el camino esté despejado, llegará la oportunidad para que entren socios industriales, que lo harán precisamente acudiendo a la ampliación de capital, el segundo eslabón de la operación acordeón. Aunque Pescanova dejó de cotizar en marzo a un precio por acción de 5,9 euros, los accionistas minoritarios, que han visto retroceder el valor desde los 25,7 euros por título de 2011, se despedirán de lo invertido si no acuden a la ampliación de capital. Desde la banca acreedora recuerdan que Pescanova, actualmente, tiene un patrimonio negativo de
aproximadamente 1.600 millones de euros.

Cuando se articule la ampliación de capital, llegará la entrada de socios industriales, entre los que se encuentra Mercadona, que prefiere guardar silencio a la vista de todos los elementos de la ecuación que quedan por despejar, y cuyo hito principal será el convenio de acreedores.
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