El conselleiro de Economía, Francisco Conde, con los responsables de marketing y comunicación de Applus en Santiago / Xunta

El grupo de Amador de Castro y los Campo triplicó beneficios con la venta de la ITV

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Macovit, hasta el año pasado matriz de la concesionaria de las ITV, cerró el ejercicio con 62,7 millones de ganancias, tres veces más que el año anterior

Rubén Rodríguez

Economía Digital

El conselleiro de Economía, Francisco Conde, con los responsables de marketing y comunicación de Applus en Santiago / Xunta

en A Coruña, 17 de octubre de 2018 (05:00 CET)

No hay duda de que Amador de Castro y los herederos de Epifanio Campo vendieron el negocio más rentable de su grupo con el traspaso de la concesionaria de las ITV de Galicia, Supervisión y Control, al grupo de servicios Applus. Tampoco hay duda de que sacaron partido a la operación. Así lo muestra la memoria de ejercicio de Macovit, el grupo que ejerce de matriz para una larga lista de negocios entre los que está la constructora Abeconsa, la gestora de residuos industriales Sogarisa o una división náutica que explota el puerto deportivo de A Coruña o la mayor nave de España para resguardo de barcos de recreo.

Esta sociedad, con 186 millones en activos, triplicó sus beneficios el año de la venta. Macovit cerró ejercicio con 62,7 millones de beneficios, lo que supuso más que triplicar los 18,8 millones logrados en el curso precedente. Tan abultado crecimiento se debe al resultado por enajenaciones de instrumentos financieros, es decir, la venta de las ITV, que aportó 39,7 millones al balance una vez descontado el deterioro de activos.

Macovit blindó con 13,5 millones a Applus por la operación

La venta de la concesionaria de las ITV gallegas, un negocio histórico de Amador de Castro que rentaba entre 15 y 20 millones al año, se cerró por 89 millones. En virtud de aquel acuerdo, Applus adquiría el 80% de Inversiones Finisterre, la sociedad tenedora del capital social de Supervisión y Control. El 20% restante quedó en manos de los antiguos socios.

El grupo con sede en Barcelona saltó con red sobre las inspecciones de vehículos de Galicia. Macovit constituyó un depósito con 13,5 millones en garantía de la operación y ante posibles responsabilidades indemnizatorias frente a Applus. “El saldo de este depósito se irá liberando en función de determinados hitos establecidos en el contrato de compraventa, por lo que la sociedad estima que 3.749.073 euros sean liberados en el ejercicio 2018, y, por tanto, se han reclasíficado al corto plazo”, explica Macovit en su memoria. A 31 de diciembre de 2017, en este depósito quedaban 10,5 millones.

39 millones en dividendos

La necesidad de acometer inversiones para el desarrollo del resto de negocios del grupo, sobre todo en el área de gestión de residuos, justificó la firma de la operación para un grupo que repartió en menos de un año 39 millones en dividendos.

Los socios aprobaron en julio de 2017 un dividendo de 4 millones, en diciembre de 2017, poco después de la venta, una remuneración de 20 millones; y en marzo de este año, otro dividendo a cuenta por valor de 15 millones. Pese a ello, los fondos propios y el patrimonio de Macovit se elevaron notablemente, desde los 143 millones de 2016 a los 182 millones de cierre de 2017.

Los principales socios de Macovit son Logística Integral y Servicios, la sociedad de la familia de Amador de Castro que detenta un 64% del capital; y Epifanio Campo SL, de los herederos del fallecido empresario Epifanio Campo, con un 30% del capital.

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