El Gobierno vuelve a dejar al margen a la dirección de Navantia

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Montoro anuncia el encargo de un buque, que los sindicatos temen que sólo genere trabajo en los astilleros de Cádiz

Manifestación de los trabajadores de Navantia en Ferrol | EFE

19 de febrero de 2014 (22:09 CET)

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, prometió este miércoles que el Gobierno encargará a Navantia la construcción de un nuevo barco mientras no se materializan los nuevos pedidos internacionales para los astilleros públicos. Fue un anuncio a medias, porque no explicó de qué tipo de buque se trataba. Tan sólo que generaría carga de trabajo para las gradas “de Ferrol y de Cádiz” y que será el Ministerio de Industria, con cargo a los presupuestos,  quien lo pague.

La noticia cogió por sorpresa a Navantia. Por lo menos de forma oficial, desde el grupo público presidido por José Ramón Revuelta aseguraban no tener más conocimiento del encargo que las palabras del ministro. También indicaron que en los últimos tiempos no se había producido ninguna reunión entre representantes de Industria o de Hacienda y la dirección del grupo con motivo de este pedido. Así, de nuevo, el Ejecutivo central parece tomar la delantera a la propia empresa a la hora de generar carga de trabajo.

Una gestión cuestionada

La gestión de Revuelta ha sido puesta en tela de juicio en los últimos meses incluso por dirigentes políticos, como el presidente Feijóo o el alcalde de Ferrol, que le recriminaron la escasa carga de trabajo de los astilleros públicos gallegos. La dirección de Navantia no tuvo un papel decisivo en la adjudicación de los floteles de Pemex. También se quedó fuera en todo el proceso de negociaciones políticas en el que derivó la adjudicación de los cuatro barcos metaneros de Gas Natural. La baza política hizo que la compañía incorporase un quinto buque más que el ministro Montoro da ya por seguro, según su declaración en el Congreso.

En este punto, desde Navantia también guardan silencio y recuerdan que, a pesar de las palabras del ministro, el concurso no está todavía abierto. En el mercado dan por hecho que, si Navantia resulta adjudicataria de la construcción del barco de Gas Natural, el grueso de obras se realizará en los astilleros de Puerto Real, un extremo que desde la empresa pública niegan. “Son especulaciones”, sentencian.

El veto civil aleja al gasero

Los sindicatos gallegos, no obstante, tienen claro que la posibilidad de que Ferrol trabaje de forma activa en el metanero es remota. “Es conocido que el gasero se irá para Andalucía, no sólo se le dijo a los trabajadores, sino que hay que recordar el veto a la producción civil de Astano”, indican desde la CIG.

Ese factor es el que hace que, de momento, el astillero de Fene continúe paralizado todo este año a pesar del contrato para el flotel de Pemex. El veto a la construcción civil afecta a la planta, de inicio, hasta el 31 de diciembre. Además, la CIG recuerda que el castigo también limita la construcción civil al 20% de la facturación militar de Navantia.

Las otras opciones de Cádiz

Las especulaciones en la plantilla sobre las características del barco del que habla Montoro tampoco son positivas. Los sindicatos del astillero de San Fernando creen que el ministro hacía referencia a la segunda fase de los Buques de Acción Marítima (BAM). “Es el proyecto más avanzado que tiene Navantia, si se refiere a un proyecto de Defensa”, insisten. Además, la primera fase ya se pagó a través de Ministerio de Industria.

“Si es un BAM, Ferrol tampoco pintará mucho, porque ya están comprometidos con Cádiz, que hizo la primera fase”, recuerda Manuel Grandal, de la CIG.
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