Manuel Caldeira Cabral, ministro de Economía de Portugal.

El Gobierno portugués señala a Inditex como clave del despegue económico

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El ministro de Economía reconoce que Inditex contribuyó al ‘milagro económico’, pues es la principal responsable de la “recuperación de la industria textil” l

en A Coruña, 15 de diciembre de 2017 (05:00 CET)

Paro en mínimos, repunte salarial y crecimiento del consumo. La economía portuguesa ha salido del coma para ponerse a correr la maratón, convirtiéndose en uno de los últimos refugios del socialismo europeo a la hora de buscar avales a su modelo de gestión.  

En este 'milagro' portugués contribuyó decisivamente Inditex. Eso opina el propio Gobierno luso, que habla sin tapujos de que la contribución de la multinacional de Amancio Ortega fue clave para la recuperación de la industria textil.

En el país vecino, la compañía que dirige Pablo Isla cuenta con 6.129 empleados. Pero el gran impacto deriva de la producción en proximidad, con 170 proveedores con compra en el último ejercicio asociados a 868 fábricas, la mayoría en la zona norte del país.

"Por ahorrar unos céntimos perdían millones"

Para el ministro de Economía, esta actividad fue la clave de la transformación de la industria portuguesa. Se pasó de producir una "gama media" que está pasando por serias dificultades en toda España, como se constata en las quiebras de Caramelo, Viriato o las dificultades que atravesó Adolfo Domínguez; a seguir el modelo de “respuesta rápida” de la multinacional gallega.

“La deslocalización de la producción a lugares distantes en busca de bajos precios tiene la desventaja de no dar respuestas flexibles; por ahorrar unos céntimos en el producto perdían millones por fallos en la distribución o por los rápidos cambios de la moda. Las producciones cortas y próximas de Inditex recuperaron la industria textil. Casi un tercio de la producción procedía del norte de Portugal y Galicia; a Inditex le han seguido otras grandes multinacionales”, explica Caldeira Cabral en declaraciones a El Pais.

Un volumen de negocio de cerca de 1.000 millones

Bimba y Lola, Textil Lonia, Caramelo hasta su liquidación… Las principales firmas de moda gallegas tienen en el norte portugués uno de sus centros de confección de referencia por la eficiencia de la industria para dar una respuesta rápida a cada pedido. La clave es la flexibilidad. A esa teoría se abrazó, por ejemplo, el exconselleiro Javier Guerra, con el proyecto de  O Segredo do Mar, proveedor de Inditex o Bimba y Lola, entre otros. 

“El consumidor quiere hoy diseñar su propio producto, su propio mueble, su propio coche y para ello se necesita una producción cercana, flexible, rápida y sofisticada. Eso lo tiene Portugal y lo tiene España, nunca lo va a tener China. Es el camino a seguir”, insiste el ministro luso, orgulloso de un modelo que sostiene a cerca de 6.000 talleres de confección a no más de dos horas de Galicia.

Aunque no hay una cifra exacta del volumen de negocio que genera el textil gallego en Portugal con Inditex como actor principal, la patronal AT (Associaçao Têxtil e Vestuário) cifró en 800 millones la facturación de los proveedores a empresas de moda asentadas en Galicia durante el ejercicio de 2015. 

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