El extraño caso de la benjamina de Barreras, la CNMV y Pescanova

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El supervisor bursátil dio de baja a la consejera de la multinacional y la repuso días después

21 de mayo de 2013 (01:16 CET)

En ocasiones un despiste que podría pasar desapercibido en cualquier otra situación, desata las alarmas. Pasó este fin de semana. Un error hizo que durante unos días el nombre de Ana Belén Barreras no figurase en la lista de consejeros de Pescanova de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El lunes al mediodía el cargo volvió a su sitio pero, tal y como están las cosas en la multinacional pesquera, cualquier cambio da lugar a las interpretaciones.

Ana Belén Barreras está dentro del consejo de administración de Pescanova desde 2007. Ocupa el cargo de consejera externa dominical y no posee acciones. Siempre ha estado al lado del presidente, Manuel Fernández de Sousa, al que apoyó en todas las decisiones que impuso desde que arrancó la crisis del segundo grupo empresarial de Galicia. La revocación de la auditora BDO o la entrada en concurso de acreedores fueron algunas de las iniciativas que suscribió y contra las que se posicionaron otros miembros del máximo órgano de dirección de la firma, como Damm o Luxempart.

Hija de José Alberto Barreras


Más circunstancias se concentran en la figura de Barreras para que cualquier novedad relativa a su actividad empresarial sea noticiable. Consejera en Pescanova, es hija de José Alberto Barreras. Controvertido dueño de Montebalito y perteneciente a una conocida saga empresarial viguesa entró en la multinacional a través de un crédito con pignoración de acciones a favor de La Caixa (hoy Caixabank). Para hacer frente a los plazos de esa financiación fue desprendiéndose de paquetes en sucesivas ventas, hasta dejar a cero su participación en Pescanova.

Según informes realizados por la propia CNMV y a los que se ha remitido la Fiscalía Anticorrupción para pedir su imputación en un delito por uso de información privilegiada, José Alberto Barreras vendió a través de Transpesca, entre el 11 de enero y el 6 de febrero de este año, un total de 700.000 acciones a un precio de 16,02 euros, lo que le supuso un ingreso de 11,21 millones de euros y algo casi mejor: evitar pérdidas por valor de 6,3 millones.

Sin comunicación de Deloitte


A efectos prácticos, la dimisión de Ana Belén Barreras no tendría grandes repercusiones en este momento, ya que el consejo de administración ha sido apartado de la gestión de la pesquera por el el titular del Juzgado Mercantil número 1 de Pontevedra, Roberto de la Cruz Álvarez. Sin embargo, su marcha ahora sí sería significativa por las circunstancias que rodean a su padre.

El viernes, Economía Digital advirtió que el nombre de Barreras hija había desaparecido de la lista de la CNMV en la que se especifican las notificaciones de derechos de voto e instrumentos financieros en Pescanova y en la de la composición del consejo de administración. Tal hecho era muy confuso ya que para que un consejero cese en su puesto Deloitte, como administrador concursal, debe emitir un hecho relevante en el que comunique su dimisión. Y ese hecho nunca se produjo.

Extrañeza entre los consejeros

Fuentes de la multinacional pesquera aseguraron que, de momento, Ana Belén Barreras no había mostrado ninguna disposición a abandonar su cargo y otros miembros del consejo también comentaron sentirse extrañados por el hecho de que su nombre no figurase en los datos de la CNMV. “Puede que sea un error, pero visto lo visto, con Pescanova nunca se sabe”, indicaron.

Y es que desde que el grupo de congelados entró en concurso de acreedores, dos consejeros han presentado ya su renuncia. El primero en abandonar el barco fue Antonio Basagoiti, presidente no ejecutivo de Banesto. El segundo fue Jesús Carlos García, hasta ese momento un hombre de confianza del presidente que cesó como representante en el consejo de la Sociedad Gallega de Importación de Carbones (Gicsa) propiedad de Fernández de Sousa.

Tras horas de especulaciones y llamadas a la CNMV, el nombre de Ana Belén Barreras regresó este lunes a su lugar en la página web del organismo que preside Elvira Rodríguez. Fuentes del mismo indicaron que si bien “a veces ocurren estas cosas”, es en el Registro Mercantil donde se deben contrastar esos datos, y donde cualquiera podría ver que mantenía su cargo. Sin embargo, con los sobresaltos que genera Pescanova en los últimos tiempos, un simple error puntual puede desatar una tormenta.
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