El almacén de El Corte Inglés de La Castellana, en Madrid, el más grande de la empresa española. Foto: El Corte Inglés

El Corte Inglés: en qué plantas gana y pierde dinero

La crisis de los grandes almacenes de El Corte Inglés, analizada planta por planta, demuestra que su estrategia urge mejoras

Los grandes almacenes de El Corte Inglés están en crisis. Todas las divisiones clave de sus centros comerciales arrojan resultados que no se parecen a las expectativas de la compañía española, y las ganancias solo mejoran en una de cada cuatro divisiones de negocio, según reveló una documentación a la que Economía Digital tuvo acceso y que muestra el rendimiento de sus colosales tiendas.

Internamente, la empresa separa sus grandes almacenes en 23 divisiones de negocio. Se trata del corazón de la compañía, por lo que copa los datos de rendimiento, por encima de cualquier otro negocio en su haber. La crisis de estas tiendas no es exclusiva del grupo presidido por Marta Álvarez, sino que es acusada en todo el sector, pero el documento revela las debilidades del modelo.

Los consumidores valoran El Corte Inglés como ese lugar en el que pueden encontrar prácticamente todo lo que buscan. Es conveniente. Pero, paradójicamente, es también una estructura que se ve fuertemente mermada por otra plataforma en la que también se puede comprar todo lo anhelado: internet, donde ni siquiera hay que salir de casa para ir de compras.

La que alguna vez fue vista como una de las más imbatibles compañías españolas atraviesa una etapa de transformación que será esencial para decidir su futuro. Pero es complicado explicar su crisis sin entrar en el tedioso terreno de las cifras y los porcentajes, tan acusadas por los departamentos financieros de las empresas pero con un significado poco tangible para los mortales.

En aras de facilitar la comprensión, se analizarán las pérdidas y ganancias de los almacenes de El Corte Inglés en función de sus plantas. Las referencias son dos de los más icónicos centros comerciales del grupo: Plaza Catalunya (Barcelona) y La Castellana (Madrid). A continuación se presenta una suerte de híbrido de estas grandes tiendas, para ilustrar el rendimiento de cada nivel.

El sótano de El Corte Inglés: alimentación

Para ir al supermercado de El Corte Inglés usualmente hay que bajar uno o dos niveles de la planta baja. Aunque en muchos de sus almacenes este departamento está ubicado en otra planta o incluso hay otras secciones debajo de ella, en otros sótanos, para efectos de este artículo esta planta es la del área de alimentación de los centros comerciales de la compañía española.

Destacados por ser unos de los de mayor variedad y con más productos de calidad de España, sus supermercados suelen ser amplios y –fieles al estilo del grupo– ofrecer todo lo que se necesite en materia de alimentación o de las tareas más inmediatas del hogar. Esta división de negocio es una de las muchas que registraron pérdidas en el periodo 2018/2019, ganando un 1,18% menos que el anterior.

Se trata del beneficio bruto (ebit), que esta temporada fue en los supermercados de 101,5 millones de euros, frente a los casi 103 millones del año fiscal anterior. La caída es todavía más marcada si se toma en cuenta que El Corte Inglés esperaba ganar este último año en alimentación casi 113 millones, casi un 10% más de lo que acabó siendo su beneficio en este segmento.

Al área de alimentación hay que sumar el Club del Gourmet, la sección de alimentos selectos de sus supermercados, que también registró pérdidas. De ganar 6,7 millones la temporada anterior, el Club del Gourmet pasó a ganar 6,6 millones; un 0,77% menos. Lo bueno es que ganó un 2,25% más de lo que esperaba en esta división, a la que presupuestó un beneficio de 6,5 millones al inicio del ejercicio.

La planta baja de un centro comercial de El Corte Inglés
La planta baja de un centro comercial de El Corte Inglés

El Corte Inglés: planta baja

La planta baja de los grandes almacenes de El Corte Inglés suele estar destinada a los accesorios y complementos de moda y a la perfumería y cosmética. Como reconocerán los clientes de la compañía, diversos puestos de venta de grandes marcas o distribuidoras de estos productos ocupan todo el nivel de calle de sus centros comerciales, una sección en la que suele oler muy bien todo.

Como explicó este medio esta semana, las secciones de alimentación y complementos son las de mayor peso en el beneficio del grupo (aportaron 211,8 de los 304,9 millones brutos que la compañía ganó durante el pasado ejercicio), y son también dos de las que cayeron frente al año pasado. En el caso de los complementos, ni se ganó más en 2018/2019 ni se lograron los objetivos propuestos.

De un beneficio de 113,1 millones de euros en la anterior temporada, este segmento cayó un 2,39% hasta los 110,5 millones en este ejercicio. La expectativa de los responsables de la división era ganar casi 115 millones por la venta de perfumes, cosméticos y otros productos incluidos en esta sección, pero no fue el caso: de hecho, el beneficio final fue de un 3,79% menos de lo esperado.

Un departamento con resultados mixtos

Hemos llegado ya a la planta 1 de este gran almacén (ficticio pero inspirado en la realidad). Aquí es donde suelen venderse artículos de lencería y baño, moda y accesorios, ropa de mujer, y es de hecho un departamento que obtuvo resultados mixtos este año. Mientras una de sus divisiones logró recortar las pérdidas, la otra hizo que tal éxito no tuviera fuelle alguno.

Las dos divisiones que se engloban en la planta 1 son lencería y baño, y moda de señoras. La segunda división lleva algunos años arrastrando pérdidas, y 2018/2019 no fue la excepción: el beneficio fue negativo, de 5,7 millones de euros, pero no tan desastroso como el de 2017/2018, cuando las pérdidas fueron por casi 7,4 millones. Esta vez también fueron un 1% peores de lo que esperaba la empresa.

Pese a todo ello, el departamento de moda de señoras registró un avance del 23,1% en su beneficio, debido a sus menores pérdidas en comparación con el ejercicio pasado. Peor fue la situación de la división de lencería y ropa de baño, que ganó un 34,1% menos al pasar de casi 16,5 millones en 2017/2018 a casi 10,9 millones en 2018/2019.

Como el año anterior había ganado 16,5 millones por vender lencería y ropa de baño, El Corte Inglés se frotó las manos y puso sobre el departamento altas expectativas: su misión era ganar más de 18 millones de euros por esta división durante esta temporada, lo que claramente no fue posible: el beneficio fue un 40% peor de lo que se plantearon ganar sus responsables.

Duras pérdidas a mitad del edificio

Las plantas 2 y 3 funcionan como una suerte de ingrediente principal en el emparedado de pérdidas de los grandes almacenes de El Corte Inglés. Es en estas plantas donde se encuentran las peores caídas del beneficio de los centros comerciales. Las más extremas de la temporada fueron las de la moda infantil, donde el beneficio cayó casi un 40%.

Las prendas para niños estuvieron lejos de capitalizar lo que antes solían hacer. Venían de una temporada 2017/2018 terrible, con pérdidas por 9,3 millones de euros, y no amainaron, con una sangría de más de 13 millones este año. Todo se pone más oscuro si se piensa que sus responsables tenían el objetivo de reducir la caída hasta los 4 millones, un 228% menos de lo que terminaron perdiendo.

Esta brecha gigantesca entre expectativas y realidad son también notabes en el departamento de caballeros, donde el beneficio fue un 34% inferior de los esperado. Los responsables pensaron que podían ganar casi 65 millones de euros vendiendo ropa de hombre, pero ganaron 42,6 millones, casi un 22% menos que en la temporada anterior, cuando el lucro fue de 54,5 millones.

La división de zapatería tampoco fue tan bien como se aspiraba. Este ejercicio el negocio del calzado tuvo ganancias por 12,1 millones de euros, un 27,5% menos que el anterior, y un 36% menos que lo presupuestado. Por razones que se desconocen, los jefes de zapatería de El Corte Inglés pensaron que este año el beneficio sería de casi 19 millones... pero no.

En las plantas medias de los grandes almacenes sí que hubo algunas ganancias. Por ejemplo, la sección de textil del hogar ganó un 16% más, hasta los casi 25 millones. Otras perdieron, pero menos que antes; es el caso del bricolaje, con pérdidas por 12,6 millones (un 12,3% mejor que el año anterior), y el de los muebles, con pérdidas por más de 30 millones (+11%).

Los pediatras recomiendan juguetes manuales y evitar los gadgets digitales. En la imagen, bloques de lego. Foto: Benjamin Esham/CC by 2.0 (dominio público)
El área de juguetes de El Corte Inglés pasa por sus horas más bajas

La juventud echa un cable a El Corte Inglés

Las plantas 4 y 5 de los centros comerciales del grupo presidido por Marta Álvarez son un soplo de aire fresco en esta tormenta de detrimentos. La juventud, realmente, ha echado un cable a El Corte Inglés este último año, según confirma el documento interno de la empresa que revela, por ejemplo, que la moda femenina juvenil registró un beneficio muy superior al del ejercicio pasado.

Las prendas femeninas dirigidas al público más joven no cerraron en positivo, pero no fueron tan deplorables como antes. Casi 5,5 millones de euros se dejó la compañía en esta división, pero comparado a los más de 7,1 millones que perdió en 2017/2018 es poca cosa: el beneficio mejoró un 23,6%. Lamentablemente, el grupo pretendía perder solo 1,2 millones (una diferencia del 336,8%).

La moda masculina juvenil no tuvo pérdidas, pero ganó menos: de más de 4,8 millones de euros la pasada temporada pasó a 4,7 millones (un 2,6% menos). Los responsables de la sección querían que el beneficio este año fuera de 8,7 millones, por lo que entre la realidad y las expectativas hay un hueco del 45,9%, uno de los elevados de los que se hace eco la documentación interna.

Menos mal que en la planta 5 suele estar el departamento de deportes, que sigue teniendo un gran rendimiento. Si en la pasada temporada esta planta generó un beneficio de casi 8,7 millones de euros, esta vez logró ganar un 30,5% más, hasta los 11,3 millones. Todo muy bien, salvo que la expectativa de ebit era de 13,5 millones, un 16,2% más que el resultado final.

Electrodomésticos, electrónica, juguetes, cultura y ocio

Llegamos ya a las últimas plantas de este edificio no existente de El Corte Inglés. En la 6 suelen venderse los electrodomésticos, otro negocio que todavía goza de buena salud. Este año El Corte Inglés ganó 4 millones más que el pasado vendiendo lavadoras, refrigeradores, cocinas y demás. El beneficio fue de casi 50 millones en esta división, un 9,3% más que en 2017/2018, y un 3,2% menos de lo esperado.

Al lado están los productos de electrónica, que también hicieron un buen año. Más de 12,7 millones de los ganados por El Corte Inglés este año provienen de esta sección, que ganó casi un 48% más que el año anterior, cuando el beneficio fue de casi 8,6 millones. Fue incluso mejor de lo esperado: el presupuesto era ganar 10,1 millones aquí, por lo que la diferencia fue del 25,7%.

Vemos que el éxito de El Corte Inglés parece definirlo la altura a la que se izan sus departamentos, y también lo confirma el área de cultura y ocio, que si bien registró pérdidas por casi 8,9 millones, fueron menores que los 11,6 millones que habían perdido el año anterior, con una diferencia interanual de casi el 24%. La empresa pensaba que iba a perder aquí más de 15 millones.

Pero no todo son buenas noticias en la cima de este centro comercial. Los juguetes, usualmente desplegados en la planta 7, pasan por sus horas más bajas. De haber ganado más de 10,8 millones en la pasada temporada, el departamento cayó un 79% hasta poco menos de 2,3 millones. El presupuesto de beneficio era de 13,1 millones, un 82,6% más de lo que realmente se ganó en la división.

Un artículo de Alessandro Solís

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