El control de Pescanova, en el aire por las compras de accionistas y fondos de inversión

stop

Los títulos de la compañía se sitúan casi a la mitad de precio que en 2011, mientras que Carceller, de Damm, se consolida como segundo accionista y Fernández de Sousa retiene solo el 14,4%

Manuel Fernández de Sousa, expresidente de Pescanova - EFE

24 de enero de 2013 (21:18 CET)

El futuro inmediato de Pescanova se está escribiendo a golpe de órdenes de compra en Bolsa. La multinacional gallega está barata, tiene un modelo de negocio definido, con una generación estable de beneficios y, aunque mantiene un elevado endeudamiento, tanto a corto como a largo plazo, resulta cada vez más atractiva para los inversores, lo que puede precipitar un vuelco en su accionariado. De ahí que en las dos últimas semanas haya cambiado de manos en Bolsa hasta un 12% de su capital, con un intercambio de más de 3,4 millones de títulos, entre otros movimientos. A todos estos factores se suma la composición de su accionariado, sin un núcleo duro estable tras la salida de NCG, que llegó a controlar un 24,1% de la multinacional. La operación del que durante años fue un puntal con el que el presidente, Manuel Fernández de Sousa, controlaba Pescanova, se llevó a cabo en 2011 a 30 euros por título. Este jueves, la compañía pesquera cerró a 16,5 euros, con un sensible retroceso del 1,49% sobre la jornada anterior.

Fernández de Sousa, que retiene el 14,4% del capital de la multinacional gallega, ha visto cómo otros accionistas de referencia, como Damm, de Demetrio Carceller, acudían a la ampliación de capital activada el año pasado y, a principios de este, suscribían nuevas compras hasta situarse como segundo accionista. Aunque las relaciones son oficialmente buenas entre ambos empresarios, la cervecera catalana no oculta sus objetivos: con el inicio de 2013 declaraba una participación del 6,1%, aunque fuentes no oficiales la sitúan en el 7%, desde el 5,7% que tenía desde mediados del año pasado, cuando acudieron a la ampliación de capital impulsada por Fernández de Sousa. Llegar al 6,1% oficial de Pescanova le costó al grupo cervecero 1,89 millones, según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Damm también es accionista de referencia de otro grupo alimentario, Ebro Foods, del que controla algo más del 9%.

Compras en Bolsa

Carceller es conocido entre los analistas financieros por incrementar posiciones en sus participadas aprovechando momentos de baja cotización. Este modelo de inversión lo ha seguido, por ejemplo, en Sacyr, donde es propietario en última instancia de un 13%. Fuentes cercanas a Pescanova dan por hecho de que próximamente habrá movimientos corporativos en la compañía, de ahí que el valor se haya ido “calentando” en las últimas semanas, con un intercambio de 3,4 millones de títulos. Los 16,5 euros por acción al cierre de este jueves contrastan con los techos de 27,9 euros de 2012, 31,1 euros de 2011 o 26,7 de 2010.

Tras las compras de acciones realizadas, Damm ha superado la participación del 5,8% del fondo Luxempart, desplazando a esta sociedad luxemburguesa al tercer puesto entre los máximos accionistas de la compañía con sede en Chapela (Vigo). Tras la ampliación del pasado verano, los accionistas de referencia de Pescanova son Manuel Fernández de Sousa-Faro (a través de Sociedad Anónima de Desarrollo y Control), Alfonso Paz-Andrade (a través de Nova Ardara Equities), Damm y Luxempart. Este grupo es titular (directa e indirectamente) de un 37,3% del capital social de Pescanova, pero cualquier movimiento puede alterar este equilibro. A estos paquetes hay que sumar los tenedores de bonos convertibles de la compañía, entre los que vuelve a destacar Damm.

Más opciones

Fuentes del mercado tampoco descartan que finalmente sean otras cajas presentes en Pescanova las que decidan desprenderse de su participación, que asciende al 3,39% a través de la instrumental Liquidambar. Sobre este escenario, Caja España-Duero, Ibercaja, la balear Sa Nostra (integrada en BMN), la alicantina Caja de Ahorros del Mediterráneo (absorbida por Banco Sabadell) y la andaluza Unicaja, participan en Pescanova desde hace seis años a través de Liquidambar, propiedad de EBN Banco de Negocios, cuyo capital se reparten dichas cajas.

La situación financiera actual ha provocado que algunas de las iniciativas que tenía previstas Pescanova para lograr liquidez se retrasen, lo que puede propiciar además la búsqueda de otras alternativas para obtener recursos. La multinacional gallega tenía previsto para el primer trimestre de este año la salida a Bolsa en Chile de su filial Acuinova, una operación que llevaba barruntándose algo más de dos años. Sin embargo, según fuentes cercanas a la compañía, la operación todavía está verde.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad