El control de la mayor base privada de datos genéticos de España desató la guerra en Euroespes

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En la filial biotecnológica del grupo son mayoritarios los Marchal, enfrentados con Ramón Cacabelos, que emprendió acciones judiciales

Ramón Cacabelos, presidente de Euroespes

26 de septiembre de 2013 (19:33 CET)

Algo tan simple como una filial que se convierte en objeto de deseo dentro de un grupo, y que cada vez genera mejores expectativas y resultados que su matriz, fue lo que precipitó la guerra entre los accionistas de la compañía biomédica Euroespes, que sigue en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) pese a que en la última junta general de accionistas su exclusión de cotización fue uno de los asuntos que estaba sobre la mesa.

Esa filial se llama Euroespes Biotecnología (E-Biotec), y está actualmente controlada por los hijos de Antonio Marchal, Rodrigo y su hermana Patricia, el empresario en su día propietario de Leche Celta. Ambos son los representantes del grupo coruñés Inversiones Portichol.

Sin embargo, en el consejo de la firma se sienta Ramón Cacabelos, presidente de Euroespes, que se negó a firmar las cuentas del año pasado. El afamado doctor fue apartado en abril de la presidencia de la biomédica con sede en Bergondo, en la que son minoritarios los Marchal (con un 20%), para ser repuesto este mismo año con el apoyo de otro accionista significativo, Caja Soria, especialista en salidas de empresas al MAB.

El potencial de la biotecnológica

Aunque los protagonistas de esta guerra, que ha propiciado incluso el anuncio de acciones de responsabilidad civil (concretamente, Cacabelos frente a los Marchal), evitan cualquier valoración sobre la batalla accionarial, fuentes cercanas a la empresa aluden al gran potencial de la filial biotecnológica de Euroespes como génesis de los desencuentros. Así, Euroespes Biotecnología atesora la mayor base privada de datos genéticos de España, según apuntan dichas fuentes, con cerca de 10.000 muestras y referencias. En los desencuentros accionariales ha desempeñado un papel clave el que fuera hasta hace unos meses director financiero de Euroespes, Javier Sánchez.

E-biotec también tiene otra división que comienza a crecer y generar algo más que expectativas. Es el desarrollo de complejos y derivados nutracéuticos, para cuya comercialización no resultan necesarias las autorizaciones de la Unión Europea, con procesos de aprobación largos y complejos, aunque sí los correspondientes permisos por parte del Ministerio de Sanidad. De hecho, E-Biotec ha presentado en el mercado productos como AntiGan, un nutracéutico con actividad citotóxica sobre líneas tumorales. Según la web del grupo Portichol, de los Marchal, “con una importante cartera de productos, E-Biotec aspira a ser una de las referencias biotecnológicas a nivel mundial”.

Cuenta además con otra división, Euroespes Biotecnología Pharma, constituida en 2007, que tiene como objeto la comercialización de productos farmacológicos.

Las cuentas de Euroespes

A todo ello se unen, según fuentes del mercado, desajustes contables entre la matriz y la filial, ya que el grupo liderado por Cacabelos habría apuntalado su balance en los últimos años con trabajos y desarrollos en curso generados en la filial, lo que le habría permitido presentar beneficios cuando en realidad eran pérdidas, según las mismas fuentes. Ese es uno de los argumentos que parecen esgrimir los Marchal en su batalla contra Cacabelos.

En la actualidad, Inversiones Portichol tiene la mayoría accionarial en la deseada filial biotecnológica. Con el 50,5% de las acciones se convirtió en socio mayoritario al acudir en 2007 a una ampliación de capital. Euroespes posee un 39%, mientras que Caja Soria cuenta con un 3,24%. Diversos minoritarios suman acciones por valor de un 7% de la compañía.

Fue en abril cuando Rodrigo Marchal llegó a la presidencia de Euroespes Biotecnología, después de la renuncia del propio Cacabelos.
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