El contrato de los gaseros que aseguraba el futuro de Navantia se tambalea

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Los armadores filtran que los buques para Repsol y Gas Natural se construirán en Asia

Trabajadores de Navantia

16 de noviembre de 2013 (04:44 CET)

Viernes intenso en Navantia. El astillero público, lacerado por los número rojos y la falta de encargos, pelea desde hace tiempo por construir los cuatro gaseros que necesita Stream, la sociedad participada por Gas Natural Fenosa y Repsol, para una nueva ruta de explotación gasística entre Estados Unidos y Japón. El presidente del astillero, José Manuel Revuelta, vinculó el futuro a medio plazo de la empresa pública a la consecución de este contrato, que aportaría carga de trabajo para Fene y Ferrol, además de para las plantas gaditanas de San Fernando y Puerto Real y la factoría privada de Sestao en el País Vasco. Pero la mañana del viernes, las esperanzas puestas en los gaseros de Repsol y Gas Natural sufrieron un duro revés. Los armadores que fletarán los buques, Elcano y Knutsen, filtraron que los gaseros se construirán en Asia, donde los astilleros, debido a que lidian con costes laborales más bajos, presentan, por norma general, ofertas más competitivas que las de Navantia.

La noticia, que adelantó El Economista, sentó como un jarro de agua fría en el astillero público. A lo largo del día han mantenido que la operación no está cerrada y que siguen trabajando para que los gaseros se construyan en Ferrol y Cádiz. Sin embargo, desde Knutsen volvieron a insistir en que los buques se irán lejos de España y de Galicia.

En realidad, en Navantia se aferran a las negociaciones que desde el Gobierno y el Ministerio de Industria mantienen con Gas Natural y Repsol para convencerlos de que el contrato recale en el astillero público. A falta de confirmación oficial, se agarran a esa esperanza, a la espera de que el ministro José Manuel Soria se pronuncie sobre el asunto. Esperan, eso sí, con un notable cabreo por las filtraciones de los armadores y por la falta de información. “Nos enteramos por la prensa”, dicen fuentes de Navantia.

Aferrados a la vía política

Ese es el sentimiento del astillero público, consciente de que se le escapa uno de los últimos botes salvavidas que queda mientras el barco se hunde. Y en la postura oficial, que mantuvieron toda la jornada, se deja traslucir el malestar: “Navantia ha hecho un gran esfuerzo para ofertar unas condiciones económicas y tecnológicas totalmente competitivas con respecto a las mejores ofertas del mercado internacional”, aseguran, para añadir que “tiene la experiencia y las capacidades para ejecutar el proyecto con éxito, porque ya lo ha hecho”. Concluyen enviando un mensaje a armadores y empresas: “La elección de Navantia es una apuesta por el empleo y el desarrollo industrial español”.

Esos mismos argumentos son los que ha trasladado el Gobierno a Gas Natural, Repsol y los armadores. Industria confiaba en su mediación para logar el favor de las empresas y que, a través de estas, los armadores accediesen a construir los buques en suelo estatal. En Navantia, que aseguran que este mismo viernes la negociación continuaba, insisten en que la vía política sigue abierta.

Más presión para Feijóo

Pero las informaciones que llegan de los armadores son otras. Según reveló el Economista, Elcano habría elegido al astillero japonés de Imabari para construir sus dos gaseros, mientras que los otros dos buques de Knutsen los fabricará el coreano Hyundai. Los armadores afirman que Navantia no llegó a presentar una oferta en firme y que se limitaron a unas especificaciones técnicas que no pueden considerarse una propuesta formal.

De confirmarse la huida de los gaseros hacia tierras asiáticas, las sombras sobre la gestión de este contrato por parte de la empresa pública serán alargadas. Pero, sobre todo, será un varapalo para Cádiz y Ferrol. En las plantas gallegas, donde los trabajos del segundo LHD para la Real Marina Australiana concluirán este diciembre, no tienen más horizonte que el esperado flotel de Pémex. Lo que supondrá añadir más presión al presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, para que el contrato con la petrolera mexicana no se cierre en falso.

Por el momento, la compañía ha vuelto a retrasar la adjudicación de sus barcos, a la que también opta Barreras. Sin una fecha todavía cerrada, la última previsión es que a finales de diciembre se conocerá si, finalmente, Navantia y Barreras construyen los floteles de Pemex.
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