El cine en Galicia: 350.000 espectadores menos y entradas más caras

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Las salas han incrementado el precio durante la crisis para mantener la recaudación

Puerta de unos cines Yelmo

06 de diciembre de 2013 (15:13 CET)

El contexto es preocupante. Las sala de cine en Galicia, incluidas las controladas por grandes compañías como Ábaco, Yelmo o Filmax, han asumido cierres y ajustes de plantilla durante la crisis económica, mientras el número de espectadores que acudía a sus instalaciones descendía. Dicen los argumentos clásicos, los que más han enfatizado las grandes salas, que la piratería ha causado estragos en la afluencia de público a lo que se ha sumado el incremento desproporcionado del IVA, pero lo cierto es que en un periodo de recesión económica y merma del poder adquisitivo, con una tasa de paro disparada, los precios de las entradas no han dejado de crecer como alternativa para mantener una buena recaudación.

Estas son algunas de la conclusiones que se pueden extraer del estudio realizado por la Federación de Cineclubes de Galicia sobre un debate complejo. En el informe, que recoge los datos de asistencia, precio y recaudación, la entidad que agrupa a la red gallega de cineclubes analiza el periodo entre 2007 y 2012, en el que los precio aumentan en torno a un euro y las salas de la comunidad pierden 349.891 espectadores.

Pero el cine no es una industria cualquiera. La pauta general, la del descenso en público y recaudación, se rompió en dos años, debido al estreno de Avatar en 2009 y de la película de Juan Antonio Bayona, Lo imposible, en 2012 que, a juicio de la Federación de Cineclubes, “evitó una catástrofe”.

Ourense, sin cines pero con más espectadores


Las singularidades de la industria también dejan espacio para situaciones paradójicas. De las provincias gallegas, Ourense es la que ha presentado un mejor comportamiento a pesar de contar con menos salas que el resto (Tenía 16 en 2007, que se han reducido a 12). Durante los cinco años analizados, la afluencia de espectadores aumentó en 123 más, de los 273.704 a los 273.827 de 2012. Los precios pasaron de los 5,7 euros por entada a los 7 euros, cifras a las que hay que sumar un euro en las salas de la capital.

Pero hay apuntes importantes en la provincia ourensana. En primer lugar, alberga dos de los cineclubes más activos, el Cineclube Padre Feijóo y el Cineclube do Carballiño.

Por otra parte, para ahondar en la paradoja, está a punto de quedarse sin cines. La quiebra de la empresa valenciana Abaco, que gestionaba las salas del centro comercial Ponte Vella en la capital ourensana, y la falta de ofertas en firme para retomarlas ponen en peligro la continuidad de las salas de exhibición en la cidade de As Burgas.

A Coruña, el camino del exceso


La provincia coruñesa multiplicó el número de salas en este periodo, de 72 a 93, aunque varias de ellas, como las de Filmax en el centro comercial Los Cantones Village, han sufrido severas crisis. Pese a todo, y al calor de la apertura de zonas comerciales, el número de espacios de exhibición ha aumentado todos los años excepto en 2008.

La recaudación vivió sus mejores años en 2008 y 2009, superando los 12 millones de euros, que en 2012 quedaron reducidos a 11,8. Durante la crisis, los cines coruñeses perdieron más de cien mil espectadores, pasando de 1.957.473 en 2007 a 1.815.631 en 2012. El precio, en este periodo, se incrementó de 5,3 euros a 6,5 (un euro más en la capital).

Pontevedra, el ‘boom’ de Avatar


Pontevedra perdió en 2013 sus únicos cines, los que regentaba el grupo Ábaco en Vialia, propiedad de Adif. El año dorado fue 2009, coincidiendo con el estreno de Avatar. Se produjo un incremento espectacular de la recaudación, pasando de 8.165.490,70 el año anterior a 9.156.349.

Pese al cierre, la cifra de 2012 no estuvo muy lejos de ese dato, alcanzando los 8.840.795 euros. El número de salas desde los inicios de la crisis se redujo en 11 y el precio de la entrada subió, aproximadamente, 1,1 euros.

Lugo, más recaudación con menos espectadores


Lugo es, con Ourense, la provincia con menos salas. En 2012 había 23. Ha estado entre las más estables en cuanto a recaudación. El año de Avatar es el único que se sale de la norma, aumentando por encima de la media hasta alcanzar 2,13 millones. Eliminado el año 2009, los ingresos por taquilla crecieron de forma constante, pasando de 1.888.218 euros en 2007 a 2.124.866 en 2012.

Este dato coincide con la pérdida de espectadores, de 370.000 a 351.000, que se corrigió con un aumento en los precios de las entradas. Pasaron de costar 5,1 euros a 6 euros (un euro más aproximadamente en la capital).
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