El cerebro de la obra pública con Fraga y Cuiña hace de oro a Florentino Pérez

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CONSEJERO DE ACS

Emilio García Gallego y Florentino Pérez

en A Coruña, 31 de agosto de 2015 (22:02 CET)

No todo va a ser fútbol. Florentino Pérez reina en la obra pública en Galicia durante los últimos años. Lo hace discretamente, a través de toda una pléyade de filiales de ACS (Dragados, Vías y Construcciones, Drace, Cobra, Urbaser y Geocisa, entre otras). Y con un particular equipo que tiene un nombre de relumbrón, cuya incorporación al grupo ha pasado casi desapercibida. Se trata de Emilio García Gallego, que hoy se sienta en el consejo de administración de ACS, la cabecera del holding presidio por Florentino Pérez.

Hubo un tiempo, con los ya fallecidos Manuel Fraga y Xosé Cuiña en San Caetano, en que obra pública y Emilio García Gallego eran prácticamente sinónimos. Los sabían los constructores y también muchos nombres del PP actuales, vinculados en su día la conocida como COTOP (Consellería de Ordenación do Territorio e Obras Públicas).

Vínculos y nombres propios

Hay ejemplos de esos vínculos que llegan a la actualidad: Agustín Hernández, ex conselleiro con Núñez Feijóo, fue el número tres de la consellería con Emilio García Gallego en la dirección xeral. Y Ethel Vázquez, la actual titular de la cartera, fue contratada de la empresa privada por el cerebro de las obras públicas en tiempos de Fraga para incorporarse a Aguas de Galicia, cuya presidencia también ocupó el actual hombre fuerte de Florentino Pérez en Galicia.

García Gallego, que fue director xeral de Obras Públicas nada menos que entre 1990 y 1998, ocupó también la presidencia de Portos de Galicia, dependiente de esa consellería, entre 2000 y 2003. Natural de la localidad ourensana de Cabreiroá, fue nombrado consejero independiente de ACS el año pasado, y reelegido el pasado mes de abril. La vinculación de García Gallego con el grupo constructor viene de atrás, ya que con anterioridad era consejero de Abertis, la concesionaria de la que Florentino Pérez es vicepresidente. Fue la salida de los March de ACS lo que llevó al presidente del Real Madrid a incorporarlo a su consejo.

Un particular exilio

García Gallego, mano derecha de Xosé Cuiña, emprendió rumbo a Barcelona y Madrid tres su etapa en Galicia, y llegó a ocupar también puestos políticos destacados: fue director general de Transportes de la Generalitat e impulsor y presidente del Ente Gestor de Infraestructuras Ferroviarias, antecesor de Adif, en el Ministerio de Fomento. Su paso por Galicia dejó algún que otro manchón en la hoja de servicios de García Gallego.

De hecho, tuvo que comparecer en la comisión de investigación creada en el Parlamento en 2007 por el deterioro de las obras de la Autovía del Salnés, adjudicada por la Xunta cuando él era director xeral de Obras Públicas. También en 2007, la Audiencia Provincial de A Coruña decidió archivar una querella presentada en 2002 contra García Gallego, en su etapa en Portos, por entender que no hubo delito en la concesión del puerto deportivo de Sada, en A Coruña.

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