El año del MAB: Más penas que alegrías en las empresas gallegas

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Pese a que Altia continúa imparable, el batacazo de Commcenter se suma a los números rojos de Lumar

Ramón Cacabelos, de Euroespes y Tino Fernández, de Altia

en A Coruña, 06 de abril de 2015 (01:33 CET)

No todo ha sido de color de rosa para las empresas gallegas que cotizan en el MAB, pero en el año de la crisis de Gowex, ha habido síntomas positivos en un escenario en el que Altia se exhibe y el resto pelea. La empresa del presidente del Deportivo es la única que ha presentado un balance con beneficios a final de ejercicio.

Lumar, la compañía con centro de operaciones en A Pobra y dedicada a la comercialización de pescado congelado, está en números rojos. Pero hay que tener en cuenta que hace dos años estaba prácticamente muerta y ahora da síntomas de resurrección. La biomédica Euroespes, por su parte, todavía no ha presentado resultados. En el primer semestre de 2014 logró beneficios y pareció zanjar la guerra interna entre socios que la venía lastrando los últimos años.

Cortocircuito en los móviles

El bajón más acusado se lo ha anotado Commcenter, la mayor distribuidora independiente de telefonía móvil de Movistar en España, con 141 puntos de ventas repartidos en todo el país. La compañía con sede en A Coruña explica en la memoria anual remitida al MAB que el resultado de explotación se redujo un 84% en un año debido, principalmente, a la caída de las ventas y "a las comisiones derivadas de la adaptación por parte del operador a la situación actual del mercado en España". Cerró curso con un resultado antes de impuestos de 446.000 euros en negativo.

Sus títulos cotizaban en el MAB 1,5 euros cuando comenzó 2015. En un año, redujeron su valor a en 1,2 puntos, lo que dejó su capitalización en los 10,2 millones, frente a los 17,8 con los que arrancó 2014. Actualmente los títulos se intercambian a 1,44 euros.

¿La resurrección de Lumar?

Lumar y Euroespes, una distribuidora alimentaria y una biomédica, tienen en común un pasado atormentando. La empresa con sede en A Pobra estuvo contra las cuerdas por la falta de crédito. La familia fundadora tuvo que poner 4 millones para recapitalizar la empresa y hacer frente a las deudas, hasta que encontraron un socio inversor en Luxemburgo, la sociedad Kimi SARL. A partir de ahí se activó un nuevo plan de negocio con productos de gran valor añadido y con la vocación exportadora que había caracterizado a la empresa.

Con todo, el curso que deja atrás, que tiene cierto carácter simbólico, todavía ha dejado pérdidas en el balance. El beneficio neto superó los 36.000 euros en negativo, pero tanto el resultado de explotación como el ebitda, de 355.407 euros, fueron positivos. Impactaron en el resultado final los menores ingresos por prestación de servicios y el resultado financiero, peor de lo que la empresa preveía,

Euroespes zanja la guerra

En el caso de Euroespes, todavía se mantiene la incógnita. La empresa no ha presentado cuenta de resultados --en realidad, a excepción de Commcenter, solo se han presentado avances de resultados pendientes de auditar--. En el primer semestre del año logró unos beneficios de 20.446 euros, con un resultado de explotación de 40.000 euros.

Es también un año clave para la biomédica en su convulsa trayectoria. El anterior primer accionista, la familia Marchal, abandonó el grupo tras vender su participación al doctor Ramón Cacabelos, cabeza visible de la firma y presidente del consejo de administración. La guerra protagonizada por ambas partes sacudió la empresa, con críticas nada veladas en los informes de resultados y relevos en la presidencia del grupo.

Los títulos de la firma están en coma por inanición. A partir de 2012 se desplomaron y se intercambian a 0,5 euros. La capitalización pasó de los 13 millones con los que cerró 2011 a los 2,7 millones actuales.

Altia, a lo suyo

Y luego está Altia. La consultora tecnológica del presidente del Deportivo finalizó 2014 con una cifra de negocio de 54 millones de euros, un 19% más que el año anterior, mientras que los beneficios se elevaron hasta los 4,5 millones, un 50% más. El balance superó las previsiones de la propia empresa.

Su capitalización, que ha sobrepasado a compañías de ligas mayores como Adolfo Domínguez o San José, alcanza los 72 millones de euros. Desde 2012, el valor de los títulos se ha disparado. Quedará ver cómo reacciona el mercado cuando la empresa muestre sus previsiones para el ejercicio, que con total seguridad serán positivas.

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