El alza de los minerales dispara las investigaciones de empresas extractoras en Galicia

stop

Actualmente, hay 172 permisos de investigación solicitados en la comunidad

Interior de una antigua mina de wolframio

02 de diciembre de 2012 (22:17 CET)

Galicia está, de nuevo, en el punto de mira de grandes empresas extractoras. El alza, por ahora imparable, de los precios de los minerales, ha hecho que territorios en los que antes no parecía rentable comenzar una investigación hayan dejado de serlo.

Según los datos del censo catastral minero de Galicia, en la comunidad hay hasta ocho puntos distintos donde están solicitados derechos mineros de exploración. Por el momento, hay cinco aprobados: uno en A Coruña, dos en Lugo y otros dos en Pontevedra. En cuanto a los permisos de investigación, actualmente, según dicho registro, hay 172 derechos mineros solicitados y 240 ya otorgados.

De los áridos al oro

“Desde hace unos años ha habido una subida importante del precio de algunos minerales. En 2006 una onza de oro andaba por los 300 euros, ahora ese valor se ha disparado, por lo que están aumentando mucho las solicitudes de investigación”, explica Diego López, director de la Cámara Oficial Mineira de Galicia.

Hasta el momento, la minería en Galicia se había centrado en el sector de los áridos, precisamente porque los materiales abundan. Antes de la crisis, este sector suponía el 1,5% del PIB gallego y en 2010 generaba unos 4.500 empleos en la comunidad. Sin embargo, este segmento de la minería fue uno de los más azotados por la crisis, precisamente, porque el destino de los materiales estaba en la construcción. "El granito y la pizarra, sin embargo, tienen un factor a su favor, y es que cuentan con vías para la exportación”, comenta López. Otras de las explotaciones mineras en Galicia que han aguantado el tirón de la economía son las de cuarzo industrial, magnetita y magnesita, entre otras.

Wolframio y tantalio

Pero, en mitad de esta situación, Galicia ha regresado a los tiempos en los que en sus entrañas se buscaban minerales tales como el oro, o el wolframio. El Grupo Inversor reabrió la famosa mina de wolframio de San Finx, en Lousame, y espera hacer lo mismo en Santa Comba.

En lo que se refiere al oro, el proyecto más conocido y polémico es el que la empresa canadiense Edgewater está desarrollando en Corcoesto (A Coruña). Sin embargo, la empresa madrileña Minería Sostenible tamién investiga en los ayuntamientos de San Xoán do Río y Trives, en Ourense, y en Rivas do Sil, en Lugo.

A principios de noviembre también se conoció la intención de Pacific Strategic Minerals, también de Canadá, por explotar las viejas escombreras y balsas de la mina de Estaño de la Penouta, en Viana do Bolo. Busca tantalio, un valioso mineral, empleado en la industria electrónica que puede llegar casi a los 200 euros el kilo.

¿Generador de empleo?

Si el wolframio se convirtió en un antídoto contra la emigración a mediados del siglo XX, qué ocurrirá ahora con todas estas nuevas investigaciones. Nadie se atreve a pronosticarlo. “Nunca se sabe el volumen de empleo que se puede generar porque, de momento, puedes investigar y no encontrar lo que quieres. Sin embargo, es cierto que la minería sirve para fijar población en el rural”, opinan desde la Cámara Oficial Mineira de Galicia.

Quien sí se ha atrevido ya a dar cifras es el presidente de la Xunta. Alberto Núñez Feijóo, cree que el proyecto de Corcoesto podrá generar unos 1.400 empleos entre directos e indirectos.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad