El director general de Unipost, Pablo Raventós, entra en la sede de la compañía en L'Hospitalet (Barcelona) mientras la Guardia Civil realiza un registro en la misma. EFE

El administrador concursal pide la liquidación de Unipost

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Jausas Legal no confía en encontrar un comprador para la compañía de servicios postales y solicita la liquidación al juez

Carles Huguet

El director general de Unipost, Pablo Raventós, entra en la sede de la compañía en L'Hospitalet (Barcelona) mientras la Guardia Civil realiza un registro en la misma. EFE

en Barcelona, 18 de diciembre de 2017 (16:49 CET)

El administrador concursal activó el contador. Unipost, la compañía de servicios postales de la familia Raventós, tenía hasta el mes de mayo para encontrar comprador. En concurso de acreedores desde julio por unas deudas de 50 millones de euros, las negociaciones con los interesados no fructificaron, por lo que el despacho Jausas Legal avanzó el devenir de los acontecimientos y solicitó el pasado viernes la liquidación de la sociedad al juzgado mercantil número 7 de Barcelona.

Fuentes del administrador explican a Economía Digital, que en las próximas horas darán más detalles de la decisión, que no cuenta con el respaldo de la familia propietaria, informa La Vanguardia. Con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para los 2.200 empleados que conforman la plantilla, la firma cada vez perdía más dinero y se alejaba de una posible viabilidad.

La decisión queda ahora en manos del magistrado Raúl García Orejudo. Los Raventós sostienen que si no se aplica la subida salarial del 12% fijada para el próximo 1 de enero y se duplica el número de trabajadores sometidos a la primera fase del ERE –ahora mismo para 560 personas- se podría llegar a un acuerdo con un comprador.

Unipost cada día pierde más dinero: hasta agosto, los números rojos fueron de 9,8 millones

No obstante, las conversaciones mantenidas con Correos y varios fondos de inversión en los últimos meses no llegaron a buen puerto. Ahora, en fase de liquidación, los interesados podrán adquirir las partes de Unipost que consideren a precio de derribo.

Además, la sociedad cada vez pierde más dinero. Hasta el mes de agosto, la empresa registró unos números rojos de 9,8 millones de euros. El agujero se duplicó respecto a los 4 millones del 2016 y prácticamente quintuplicó los 2,1 millones perdidos en 2015.

La facturación también cayó por segundo año consecutivo. Si hace dos años fue de 93,9 millones y el año pasado de 91,3 millones de euros, en los primeros ocho meses de 2017 las ventas fueron de 55,7 millones. La proyección del ejercicio completo es de 82,8 millones, una reducción del 9,3%.

Las sombras en el concurso

La gestión de la familia Raventós durante los últimos años motivó que los trabajadores pidieran la culpabilidad del concurso. La estirpe catalana no contribuye a despejar las dudas: no facilitó el acceso de Jausas al libro de socios ni al libro de actas para la elaboración de su informe provisional. 

De este modo, se ocultaron los accionistas de la compañía y sus participaciones al emisario del juez. Si bien es conocido que la saga catalana controla la compañía de servicios postales, jamás han desvelado el reparto desde que Deutsche Post se deshizo del 37% del capital que poseía en favor de la familia.

Jausas también investiga todos los movimientos realizados con empresas del grupo en los últimos dos años. Como denunció Economía Digital, entre ellas está la sociedad Patinage Consultadoría e Marketing, con sede en Madeira, un territorio que ofrece beneficiosas condiciones fiscales a sus empresas. 

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