El accionista mayoritario de Euroespes pone a la venta su participación

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Rodrigo Marchal, de Inversiones Portichol, protagonizó numerosos desencuentros con la actual directiva del grupo de biomedicina

Ramón Cacabelos, presidente de Euroespes | EFE

16 de junio de 2014 (20:23 CET)

La guerra que desde hace más de un año viven los principales accionistas de la biomédica coruñesa Euroespes puede estar a punto de finalizar, mediante la salida del inversor mayoritario, el grupo Portichol. La empresa de Rodrigo Marchal, hijo de Antonio Marchal, en su día presidente de la láctea Celta, es la primera accionista tanto del centro especializado en los estudios de terapias contra el alzheimer como de la filial E-Biotec, de la que además es presidente.

Aunque Economía Digital no ha recibido aclaración alguna por parte de Portichol, diversas fuentes empresariales aseguran que Marchal estaría dispuesto a vender su participación tanto en Euroespes como en E-Biotec, empresa que destaca por albergar la mayor base privada de datos genéticos de España, con cerca de 16.000 muestras y referencias y en la que el grupo inversor posee más del 50% de los títulos.

Esas mismas fuentes aseguran que Marchal, con un 23,7% del capital de Euroespes, no tendría que ir muy lejos para encontrar comprador, ya que el resto de accionistas del grupo estarían dispuestos a comprar, aunque con la ayuda de un tercero (bien un fondo de inversión o una empresa del sector).

Los desencuentros entre Marchal y Cacabelos

Los desencuentros entre la mayoría de accionistas de Euroespes, cuyo consejo está presidido por el doctor Ramón Cacabelos, y los Marchal viene de lejos. A pesar de ser Rodrigo, como representante de Portichol, el principal accionista de la compañía, en junio del año pasado, la mayoría de la junta de inversores acordó “emprender una acción de responsabilidad civil contra él”.

Si bien Inversiones Portichol apenas tiene relevancia en el día a día de Euroespes, más allá de su posición accionarial, no ocurre lo mismo en la filial E-Biotec. Aquí Marchal es presidente. El doctor Cacabelos dimitió como consejero de esta participada especializa en biotecnología a finales del año pasado. Estando en este cargo rechazó firmar las cuentas de la compañía correspondientes a 2012. Argumentó entonces que la propuesta de cuentas planteada por el nuevo consejo de administración de los Portichol no fue contratada con el equipo directivo saliente “ni se ajustaba a los criterios establecidos por este”.

Tirón de orejas del auditor

Las últimas cuentas anuales de Euroespes (empresa que cotiza en el MAB) presentan unas ganacias de 29.829 euros frente a las pérdidas de 643.675 euros del ejercicio anterior. A pesar de la vuelta a números en negro, el auditor de la compañía hizo numerosos borrones en el balance del grupo. Entre otros, en su informe detecta errores en el cómputo de créditos fiscales y reconoce que no puede valorar la participación de la sociedad en su principal filial.
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